SIN CONCESIONES
Conciliación

Por Pablo A. Iglesias
3 min
Opinión07-06-2008
Por fin llegan las vacaciones. Es el momento de descansar, tumbarse en la piscina, salir a pasear plácidamente, charlar sin estrés con los amigos, tomar una cerveza en el chiringito, comerse una buena paella junto al mar, sentir la brisa marina sobre el rostro, divisar el horizonte en las montañas... Por fin volveremos a disfrutar de todos esos instantes de la vida que tanto merecen la pena y que nos colman de felicidad. Después llegará de nuevo el trabajo, las prisas, el estrés y tantas complicaciones que el ser humano ha fabricado sin tomar en consideración lo que realmente importa en esta vida. Por eso, este mes de agosto quiero destacar una loable iniciativa impulsada por la casa donde, más allá de este rincón digital, tengo el gusto de trabajar. La agencia de noticias Servimedia ha lanzado un manifiesto que aspira a cambiar las mentes de empresarios, gobernantes y políticos. Se trata de una iniciativa mucho más atrevida que la emprendida por La Razón para dedicar nombres de calles a las víctimas del terrorismo y mucho más ambiciosa que la desarrollada por El Mundo en amparo de la lengua española. Parece mentira que a estas alturas del siglo XXI tengamos que hacer campaña mediática para proteger a las víctimas de ETA y a nuestro propio idioma. Muy mal camina este país cuando lo evidente necesita de manifiestos para defenderse. El empeño de Servimedia podría resultar todavía más autópico si no fuera porque esta empresa de la comunicación está integrada en su mayoría por personas discapacitadas que demuestran día a día su enorme profesionalidad. El manifiesto de la agencia invoca el derecho a la conciliación de la vida laboral y familiar. De lejos puede parecer un sueño por plantearse en un país donde estamos acostumbrados a trabajar desde que sale el sol hasta que se pone. No es una crítica a las empresas ni tampoco a los empleados, simplemente es una realidad que debe cambiar urgentemente. La conciliación es mucho más que tener una vida cómoda donde familia y trabajo sean compatibles sin renunciar a ninguno de estos dos elementos. La conciliación debería ser un derecho constitucional. La falta de conciliación es el gran problema que tienen casi todos los españoles y del que nadie se atreve a hablar para no ser tachado de vago o de irresponsable. La conciliación es un derecho que el Gobierno de Zapatero debería enarbolar si realmente se preocupara de los avances sociales. Hoy en día, en el Estado del Bienestar, no habría mayor avance social que garantizar que todos los padres pudieran recoger a sus hijos del colegio y llevárselos a casa para jugar con ellos mientras meriendan. La conciliación requiere un cambio social que debe aplicarse de arriba a abajo y de abajo a arriba en la pirámide laboral para que se haga realidad. El Gobierno debería ser el primero en dar ejemplo, igual que hace con la paridad. Pero la verdadera conciliación va mucho más allá de los ministros, va directa a las bases sociales. La conciliación es una exigencia irrenunciable que puede aportar cuantiosos beneficios al país. Si hubiera conciliación, estarían dispuestos a trabajar el cien por cien de los españoles. Si la conciliación fuese ligada a una remuneración por objetivos, aumentaría la productividad. Si se establecieran turnos para facilitar la conciliación, habría más puestos de trabajo. Con conciliación, las familias estarían más unidas, disminuirían los divorcios, descenderían los suicidios, mejoraría la atención a la infancia, probablemente subiría el nivel académico de los niños, los mayores estarían mejor atendidos, se reducirían las enfermedades por estrés, las personas tendrían mayor esperanza de vida, crecería el consumo y, por consiguiente, la actividad económica. Pero el mayor beneficio económico y social de la conciliación sería la felicidad. Todo son beneficios para reconocer, aprobar y aplicar este nuevo derecho que sí demanda una inmensa mayoría de ciudadanos. Tomen nota nuestros políticos para convertir la conciliación en realidad en cuanto regresen de sus vacaciones.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito






