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ANÁLISIS DE SOCIEDAD

Una voltereta sobrenatural

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Sociedad27-07-2008

Las olimpiadas me recuerdan la historia de una niña torpe. Una desgraciada. La que era la última de la clase en las carreras. La empollona –por tenaz, no por cabeza -– que bajaba su nota media en dos asignaturas: inglés y educación física. La que tenía terror extremo a saltar el potro y a hacer volteretas y ensayaba en la cama de sus padres para poder raspar un aprobado en gimnasia. La gafotas y la regordeta... Una vez, con la satisfacción de haber logrado la perfecta ejecución del triple salto mortal, la torpe alumna, pensó eso mismo: que se había ido al otro mundo de la mano de una triste voltereta. Pero las leyes de la física tienen sus explicaciones más racionales y en ocasiones como estas superan a las religiosas. En efecto, la gafotas torpe no estaba en la presencia de Dios, porque lo que ocurrió en aquella voltereta chuchurría fue que los pies de la atleta acabaron contra el cabecero de la cama paterna y éste contra el interruptor de la luz: y, claro, se hizo la noche. Aunque a los lectores les cueste creerlo a tenor de tal currículum infantil, aquella atleta torpona hizo sus pinitos en el fútbol sala -también se aprende desde el banquillo- y el frontón y se entretiene y disfruta ante un maratoniano set de Nadal, ante cualquier cuarto entre los hombres de la canasta –representen los colores que representen–, con un partido de balompié o en la Q3 del admirado Alonso. Por lo visto, aquella voltereta tuvo algo de sobrenatural, porque no es habitual que las mujeres disfruten ante las retransmisiones televisivas del deporte. Milagro o no, lo que ocurrió en aquella voltereta queda en el medallero personal de la que hoy sigue siendo torpe atleta y humilde periodista, que igual que observa los toros de la barrera, opta por el deporte de salón, como los matadores artistas Igualito, pero sin tantos espejos. ¡Qué gusto de verano olímpico se avecina en el sofá! Que lo disfruten.

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

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