ROJO SOBRE GRIS
Público: la mentira alternativa

Por Amalia Casado
4 min
Opinión08-10-2007
Es como un gratuito pero de 64 páginas; un panfleto que se presenta como propuesta diferente, lo cual es decir nada de nada, tener poca imaginación pero dárselas de alternativa. Este nuevo panfleto que viene a contribuir a la confusión generalizada y a la desinformación institucional promovida desde el Gobierno se llama Público. Es una gran mentira que cobra un euro a cambio de un CD de música y 64 páginas que presentan un mundo desde una perspectiva marxista de confrontación, lucha de clases, división y desencuentro. Por supuesto, anticlerical. Es una guía de motivos para suicidarse. El mundo “ultra” es un juego de niños a su lado; Federico Jiménez Losantos, un aprendiz. En la web afirman que “Opinar es tomar partido, hacer una propuesta y buscar interlocutores para entablar un diálogo”. Les reto a encontrar una sola propuesta, una sola voz de encuentro, una sola noticia planteada de forma propositiva y esperanzadora. Para ejemplo, un botón. Estos son los titulares del 7 de octubre. Córtense las uñas antes porque la violencia se contagia y pocos periódicos encontrarán con una información tan terrible, dramática, negativa, frentista, violenta y belicosa: Para Público, todo el mundo carga contra alguien (“Vodafone planta cara a Telefónica”, “Llamazares y la rival pelearán en unas primarias”, “Alonso carga contra McLaren”, “Maradona contra Rosario”; toda realidad es una lucha de poder (“No me lleves al cole que me mandas a la guerra”, “La prensa independiente de Marruecos echa un pulso al poder”, “El mercado en manos de cuatro”, “Antena 3 persigue el éxito fácil de Telecinco”, “EEUU ataca a sus aliados”, “La Junta militar no cede ante la ONU”, “Los actos de protesta crecen en Cataluña”); una guerra plagada de traiciones y mentirosos (“Schuster se pasa al bando de Luis Aragonés”, “Fernando no ha hecho nada por la Fórmula 1”, “’The Clear’ oscurece el deporte”); una paradoja (“Fuego amigo contra el rey”, “Calma tensa en el sector eléctrico”, “La paradoja de disfrutar del miedo en el cine”); una locura (“No sabemos los límites del desvarío de Ibarretxe”, “Obsesión y locura bajo la nieve”); una cárcel (“Atrapados en Afganistán”); una cuestión de dinero (“Los médicos de familia quiere cobrar más”); una mierda (“Todos mis amigos del barrio están presos”, “Divas, escándalo y talento”); o algo imposible de conocer: (“No sabemos qué es un ser humano”). Juzguen ustedes mismos, después de lo dicho, si no es una desvergüenza y una gran mentira al más puro estilo zapateril que este periódico se atreva a publicar que sus principios son la igualdad, la tolerancia, la laicidad, la educación, la integración, la vivienda digna y el trabajo digno de los que, en sus páginas, ni una palabra. O si no es un verdadero insulto que publiquen en la página web algo como lo que sigue: “Las páginas de los diarios están llenas de anuncios apocalípticos sobre el próximo atentado terrorista. Cada persona es sospechosa, sobre todo si reza a otro Dios o tiene un color de piel diferente. El miedo siempre ha sido un buen disolvente de voluntades y ahora se utiliza para que la gente acepte la erosión constante de sus derechos. Nuestra misión consiste en separar propaganda y realidad”. Si quieren más de lo mismo, motivos para ir al psiquiatra, ejemplos de más personas que no saben nada, lean Público. No en vano, su logotipo representa una multitud de gente “suspendida en el vacío”, la viva representación de la masa sin horizonte, sin referente, aplastada por los poderosos que han usurpado su identidad. Por si fuera poco, la única palabra colocada irónicamente en un titular hace referencia, cómo no, a los católicos: “La Iglesia erige en Valencia una basílica para sus mártires de la guerra”. Como contrapunto, en la portada, ése gran mito del progresismo del que hacen alarde: el Che. Y, que no falte, un poco de medioambiente aliñado de violencia: “El oso panda, un oso muy especial. Los animales más apreciados, pero también los más amenazados”. ¿Quién da más? Sólo se salva una cosa: que no dediquen ni un hueco a información de “contactos”. Rojo sobre gris a que no publiquen esa información. Algo hay que salvar en el Arca de Noé.
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Amalia Casado
Licenciada en CC. Políticas y Periodismo
Máster en Filosofía y Humanidades
Buscadora de #cosasbonitasquecambianelmundo






