ROJO SOBRE GRIS
Eso

Por Amalia Casado
3 min
Opinión16-04-2007
Decía la señora que si no podía decirse “eso” en la televisión, para que todo el mundo lo supiera. “Eso” eran unas ideas muy sencillas y aclaratorias que desde un programa de radio se lanzaban sobre lo que ha sucedido en una parroquia de Madrid. Era desconocida hasta hace unas semanas para la mayoría de los españoles, pero ha saltado a las portadas de los medios porque los curas encargados de la misma no respetan el Magisterio de la Iglesia. La primera idea se resume en que la Iglesia es comunión. Comunión con el Papa, comunión con los obispos y comunión con los fieles. El sacerdote se compromete, el día que se ordena, a obedecer a su obispo. La Eucaristía no es propiedad de los sacerdotes. La liturgia no es propiedad de los sacerdotes. La parroquia no es propiedad de su párroco, quien sí tiene la misión de ponerlo todo al servicio de sus fieles para mantener viva y actuante su fe. La segunda idea, derivada de ésta, es que no es compatible santidad con desobediencia. Muchos santos han sido apartados de las obras que el Espíritu Santo les inspiró y llevaron a cabo, y con el tiempo han sido elevados a los altares porque el aceite siempre sube a la superficie. Donde hay obediencia desde el amor a Cristo y a su Iglesia, aunque se viva la cruz de ser calumniados y apartados, Dios derrama bendiciones y gracias. La tercera idea hace referencia a cómo ciertos medios de comunicación han tratado el asunto, con parcialidad, de forma tendenciosa, manipulando y confundiendo. Curiosamente, son los medios anticlericales los que se han puesto de parte de los sacerdotes desobedientes. Los que atacan a la Iglesia habitualmente le han querido dar lecciones de cómo hacer las cosas, acusándola de no adaptarse a los tiempos. La cuarta idea es la manipulación que se ha hecho del servicio social y la ayuda a los marginados. Esos medios y algunos rostros populares han utilizado el trabajo indiscutible que los curas díscolos han hecho a favor de los marginados para argumentar, torticera y sentimentalistamente, el derecho a consagrar rosquillas, a oficiar sin las vestimentas apropiadas o tergiversar las liturgias y los sacramentos. Como ayudar a los pobres es bueno, cualquier cosa que hagan vale. La quinta idea, relacionada con la anterior, es que muchos laicos, religiosos y sacerdotes dedican su vida a los más pobres sin que nadie lo sepa, en la sombra y en el silencio. Lo hacen como el compromiso con su mundo y con los hombres que nace naturalmente de la experiencia de un Dios que es amor y que enseña a amar de todas las formas posibles: dándole a conocer a cada corazón, y también ayudando a los débiles y desfavorecidos. Esto no es la televisión, pero que no falte el pequeño grano de arena que se pueda aportar, por minúsculo que sea. Rojo sobre Gris al Arzobispado de Madrid, por haber actuado con claridad y con amor, llamando a lo incorrecto incorrecto, sin dejar de reconocer el valor de la labor social que se realiza en la parroquia de San Carlos Borromeo.
Seguir a @AmaliaCasado

Amalia Casado
Licenciada en CC. Políticas y Periodismo
Máster en Filosofía y Humanidades
Buscadora de #cosasbonitasquecambianelmundo






