SER UNIVERSITARIO
La memoria del cine alemán

Por Álvaro Abellán
3 min
Opinión15-04-2007
El Hundimiento, La vida de los otros, El noveno día y Sophie Scholl. Los últimos días son notables películas alemanas que revisan la historia reciente de su pueblo con una soberanía de espíritu de la que carecen nuestros artistas españoles. La más publicitada de todas ellas, la que relata los últimos días de Hitler en su búnker, es, a mi humilde juicio, la más floja de todas ellas, así que le animo, querido lector, a que si no conoce el resto, se aventure a alquilarlas. Descarto la primera de este póquer no por falta de rigor histórico o calidad cinematográfica, sino porque ahonda sólo en la archiestudiada perspectiva opresora de los regímenes totalitarios. Las otras tres, sin embargo, nos revelan nobles antorchas que permanecieron encendidas en aquellos tiempos de oscuridad. La vida de los otros (Florian Henckel-Donnersmarck, 2006), aún en cines, nos sitúa en el 1984 de la Alemania del Este. El profesor y espía más destacado de su promoción recibe la misión de vigilar a una pareja de consagrados artistas. Conocer la vida de dramaturgos y escritores lleva al protagonista a iniciar un camino de redención y una transformación interior notablemente interpretada por Ulrich Mühe. Es el retado de un hombre que amó grandes fines con medios equivocados y que puso su vida en juego por aportar un granito de arena hacia la edificación de un mundo mejor. Basada en los relatos autobiográficos del padre Jean Bernard, El noveno día (Volker Schlöndorff, 2005) nos revela lo trágico y controvertido de las relaciones entre la Iglesia y el régimen nazi. El protagonista ingresa en el campo de concentración de Dacha, donde los sacerdotes eran especialmente vigilados y manipulados, con la intención de presionarles -amenazando a amigos y familia de ellos- para la formación de una “Iglesia alemana”, o de un pacto entre el Reich y el Vaticano. Sophie Scholl. Los últimos días (Marc Rothemund, 2005) es la segunda película -la primera alemana- sobre el movimiento de La Rosa blanca: un puñado de universitarios cristianos se revela en Munich contra el régimen de Hitler. Sus escritos debilitarán la moral del régimen nazi, harán llorar de emoción a los alemanes en el exilio y aun hoy sostienen la dignidad de un pueblo alemán que sabe, gracias a ellos, que incluso en los años 40 había jóvenes alemanes que dieron su vida por una Europa espiritual y pacífica, por la unidad de los hombres más allá de razas y credos religiosos. La película recoge el interrogatorio y el juicio que sufren Sophie Scholl y los primeros miembros de La Rosa blanca y plasma magistralmente la superioridad moral y humana de un puñado de veinteañeros frente a los todopoderosos agentes de las SS. Son valientes y notables películas desde las que revisar la dolorosa historia reciente de un pueblo, el alemán, sin maniqueísmos, sin visiones simplificadoras y sin ocultar lo más oscuro. Pero, al tiempo, mostrando los destellos de luz de aquellos hombres buenos que supieron sostener, incluso en el peor de los infiernos humanos, un pedacito de cielo y esperanza.






