Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

IRAQ

El juicio contra Sadam Husein se aplaza por segunda vez

Por Luis Miguel L. FarracesTiempo de lectura2 min
Internacional01-12-2005

El juicio contra el ex dictador iraquí, Sadam Husein, y siete de sus colaboradores fue reanudado la pasada semana pero prosiguió con su dubitativo avance. Ante la incomparecencia de dos de los abogados defensores, el juez que preside el tribunal, Rizgar Mohamed Amin, tomó la decisión de suspender el proceso hasta el 5 de diciembre. Amin invitó a que los imputados utilizaran el plazo de la suspensión para buscar nuevos letrados.

La de encontrar nuevos abogados para la defensa de Husein y sus colaboradores parece una tarea difícil. Dos de los defensores ya han sido asesinados desde el inicio del juicio en octubre. Además, la defensa reitera una y otra vez sus quejas por falta de seguridad alegando que reciben amenazas de muerte con asiduidad. Un tema, el de la seguridad, del que mucho se habló el día de la vista, ya que los aledaños de la sala donde se celebra el juicio recibieron varios impactos de proyectiles de mortero a escasos minutos de comenzar la sesión. Husein y los otros siete imputados están siendo juzgados por la represión acontecida en la ciudad iraquí de Dujail, en 1982, tras un intento de magnicidio contra el ex dictador en la que murieron 148 personas. Husein volvió a mostrar su cara más desafiante ante el juez. El ex dictador llegó con retraso a la vista, alegando que el ascensor se encontraba averiado y se había visto obligado a subir andando las cuatro plantas hasta la sala. Además, se mostró indignado ante el hecho de que los soldados estadounidenses que le escoltaban hasta el lugar del juicio le mantuvieran esposado. Husein, en un claro gesto para ganar adeptos entre el colectivo islamista, se presentó ante el Tribunal con un libro del Corán bajo el brazo. La vista de la semana pasada quedó marcada por el testimonio del primero de los testigos, el ex dirigente de la Inteligencia iraquí Wahad Ismail al Sheij. La comparecencia de Al Sheij tuvo que ser seguida en vídeo por los asistentes al juicio, ya que éste murió en un hospital iraquí hace apenas tres semanas. En su testimonio, Al Sheij aseguraba haber sido enviado en 1982 a Dujail para investigar el intento de asesinato contra Husein. "Allí", declaró, "descubrí que había 12 personas relacionadas directamente con el caso, pese a que el número de detenidos ascendió a más de 400". Al Sheij aseguró, además, que la represión tuvo lugar tanto contra suníes como contra chiíes y que él nunca fue testigo directo de las supuestas torturas. El juicio por el caso de Dujail es el primero de los más de diez que se espera que tengan lugar en los próximos meses contra Sadam Husein. Con el mantenimiento de la pena capital en la nueva legislación iraquí, la suerte que corre el ex dictador se presenta como crítica.

Fotografía de Luis Miguel L. Farraces