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MEDIO AMBIENTE

España acusará más que otros países europeos los cambios en el clima

Fotografía

Por Berta BaronaTiempo de lectura2 min
Sociedad16-02-2005

El día 16 entró en vigor el Protocolo de Kioto, el paso decisivo para la reducción global de la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. En este marco, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, dio a conocer los resultados de un informe del Ministerio sobre las repercusiones del cambio climático en España. Las conclusiones no son nada halagüeñas.

España es uno de los países europeos que más acusarán los efectos del proceso de cambio del clima que está experimentando el planeta. Este informe, elaborado por la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, así lo confirma. Según revela, a finales del siglo XXI, la temperatura en España podría ser siete grados más alta en verano y cuatro en invierno, aumentando alrededor de medio grado cada década. Se acusaría más en el interior del país, donde el verano en la capital podría llegar a los 50 grados. Los incendios forestales, en estas condiciones, se propagarían a sus anchas. El nivel del mar también podría haber subido un metro para finales de siglo, un incremento suficiente para que se inundaran el delta del Ebro, la Manga del Mar Menor, Llobregat, Doñana y las costas del Cantábrico. Al mismo tiempo, en el interior habría escasez de agua, ya que las precipitaciones van a ir disminuyendo a lo largo del siglo. El informe señala una disminución de los recursos de agua del 22 por ciento con respecto a los niveles actuales. Las altas temperaturas junto con la escasez de lluvias provocarán una progresiva aridización de la península, de tal forma que la vegetación del norte del país irá disminuyendo y pareciéndose más a la mediterránea. Esto traerá consigo un cambio en los ecosistemas, modificando los hábitos de los animales y las plantas, algunos de los cuales podrían extinguirse. En el mar los ecosistemas también se alterarán, disminuyendo la fauna, lo que afectará al sector pesquero. Asimismo, se propagarán plagas de insectos, que están adaptándose a hábitats a mayor altura debido al aumento de la temperatura. Cristina Narbona ha señalado que esta situación crítica se puede atenuar en parte si nos ponemos en marcha para reducir la emisión de gases en los próximos años, una tarea en la que todos debemos implicarnos. Cuando España se adhirió al Protocolo de Kioto se estableció que podía aumentar en un 15 por ciento sus emisiones con respecto a 1990 durante el proceso de su desarrollo industrial, pero quince años después este aumento ha sido del 40 por ciento. Ahora es necesario remodelar el modelo energético.

Fotografía de Berta Barona