ESPAÑA Y ARGENTINA SUFREN PROBLEMAS CON SUS JUECES
La Justicia pasa por el juzgado

Por ECONOMIA
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Portada10-02-2002
La Justicia muestra estos días su peor cara en España y Argentina. Los jueces de la Corte Suprema reciben acusaciones en las que les tachan de todo menos de justos. El Congreso de este país ha comenzado los trámites para acabar con los jueces que declararon inconstitucional el corralito. Y es que si en un principio las acciones entre el poder Ejecutivo y el Judicial tendrían que ser independientes, en Argentina hace mucho que se vienen cruzando intereses entre ambas partes. Los jueces de la Corte Suprema están acusados de servir a los intereses de Carlos Saúl Menem, quien presidió el país durante 10 años. Más aún después de asegurar que el corralito va en contra de los derechos fundamentales de la Constitución. Esta maniobra ha sido vista por el Gobierno argentino como una artimaña con el único objetivo de beneficiar a Menem, paradójicamente, del mismo partido que el propio Duhalde. Mientras, los magistrados españoles tampoco se ponen de acuerdo. El Poder Judicial ha suspendido a tres jueces que dejaron en libertad bajo fianza a un peligroso narcotraficante. Desde entonces, El Negro permanece desaparecido. Ahora son los tres jueces de la Audiencia Nacional los que han sido acusados y juzgados por sus propios compañeros. Esto y la reciente entrada de nuevos magistrados en el Tribunal Supremo, todos ellos de tendencia conservadora, ha dividido en dos el pensamiento de los jueces de las máximas instituciones.





