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RELIGIÓN

El ‘divorcio’ de Milingo

Por Javier BragadoTiempo de lectura1 min
Sociedad28-08-2001

El pasado mes de mayo Emmanuel Milingo, arzobnispo emérito de Lusaka, se casaba por el rito de la secta Moon en Nueva York con María Sung, una médico coreana. A partir de ahí la pugna entre la Iglesia católica y Milingo fue constante. Desde El Vaticano se amenazaba a Milingo con la excomunión para que el obispo volviera al cauce católico mientras Milingo pasaba a formar parte de la secta Moon.

El Vaticano ya le había llamado en diversas ocasiones la atención por sus actividades como curandero, cantante o incluso exorcista, amén de su percepción demasiado "africana" del servicio religioso. La sorpresa llegó cuando Milingo apareció inesperadamente el pasado 6 de agosto en Roma para pedir su reintegración, renunciar a la secta Moon y a su matrimonio y demostrar su arrepentimiento a Juan Pablo II. Pero ahí no acabó la historia de amor de Milingo. Su esposa le siguió hasta la capital italiana para tratar de retener a su marido, al que consideraba "prisionero". Con la intención de recuperarle inició una huelga de hambre que según la propia Sung estaba dispuesta a "llegar hasta la muerte". Tras 16 días sin comer, ambos se encontraron ante la presencia de otras personas y acordaron el fin de su convivencia. Milingo explicó a su esposa que su "compromiso con la vida de la Iglesia y el celibato" no le permite estar casado, aunque seguiría amando a Sung "como una hermana". Sung aceptó la decisión del obispo africano con la intención de volver a estar juntos "en el más allá". Según ella "el problema fundamental" fue su "desconocimiento de las leyes de la Iglesia católica". Aunque Milingo ha vuelto a ocupar un lugar de la alta jerarquía de la Santa Sede, la secta Moon ha conseguido una notoria cobertura de los medios de comunicación que les ha proporcionado una gran publicidad. De hecho, tanto el obispo africano como su esposa coreana se han convertido en personajes muy populares en Italia durante el verano.