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EMPRESAS

Esther Koplowitz pasará a controlar casi la mitad de los títulos de FCC

Por Javier de la FuenteTiempo de lectura2 min
Economía31-07-2004

Las mujeres al poder. Más que hacer de ello una consigna feminista, esta mujer, Esther Koplowitz –la morena de las dos hermanas Koplowitz- lo ha convertido en una realidad. Esther y Alicia son desde hace años el adalid de un nuevo tipo de mujer; y no precisamente el de las televisivas supernenas o las tanga girls, sino el de las super-ejecutivas, aunque su pertenencia a la alta sociedad no les ha convertido en símbolo del feminismo.

Herederas del imperio de su padre, Ernesto Koplowitz, las dos hermanas fueron pioneras de esta saga de mujeres con “un cuerpo para el pecado y una mente para las finanzas” -célebre frase que acuñó Melanie Griffith en la película Armas de mujer-, selecto club al que no hace mucho se unió otra rica heredera de un imperio financiero, Ana Patricia Botín, presidenta del Banesto. Objetivo: mantener el apellido en la compañía Con esta adquisición Esther Koplowitz se blinda ante posibles operaciones para hacerse con títulos de la compañía tanto de inversores nacionales como extranjeros, garantizando así la españolidad de la constructora. La presencia de Esther Koplowitz en la constructora Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) ha pasado de ser del 26,8 por ciento a controlar casi la mitad de los títulos de la compañía –el 43 por ciento-. De esta forma, la Koplowitz estabiliza su capital para 12 años. Esta nueva adquisición de títulos da derecho a Esther Koplowitz a designar a la mayoría de los miembros del Consejo de Administración de FCC y de sus sociedades filiales, así como a nombrar el presidente del Consejo de Administración. El resto de los accionistas podrán elegir un máximo de cuatro consejeros, y en ningún caso más de un tercio del órgano de gobierno. Operación millonaria y oportuna Por la adquisición de los títulos, Esther Koplowitz ha pagado a Veolia un total de 915,7 millones de euros, de los que la empresaria entregará 729,7 millones, y otros 123 millones corresponderán a una reducción de capital de la sociedad B 1998 –empresa mediante la cual Veolia participaba en FCC-. La operación es consecuencia del consentimiento de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El organismo hace así un guiño a la empresaria y autoriza el negocio sin tener que recurrir a una Oferta Pública de Adquisición (OPA), modo en el que su principal competidora y poseedora del 15,5 de las acciones de FCC, Acciona, pedía que se llevara a cabo. La CNMV ha desautorizado la OPA, puesto que la empresaria ya ostenta el control de FCC y la gestión de la compañía no va a cambiar de manos.