La planificación del 11 M fue anterior al apoyo de España a la intervención en Iraq
Por Amalia Casado
2 min
España11-04-2004
Los terroristas pretendían atentar durante esta Semana Santa, según se desprende de la documentación encontrada en el piso de Leganés que estalló al inmolarse los terroristas que en él se encontraban. La Policía ha encontrado planos de una ciudad de la periferia de la Comunidad de Madrid, además de dinero y de artefactos explosivos preparados para atentar. Las investigaciones también revelan que la planificación del 11 M comenzó a prepararse mucho antes de que España apoyara la intervención en Irak.
Una vez cometido el atentado que tenían previsto y que no se llegó a ejecutar, los terroristas hubieran difundido un vídeo que habían grabado el pasado 27 de marzo, y que fue encontrado entre los escombros del piso de Leganés que explosionó al inmolarse los, previsiblemente, siete terroristas que en él se encontraban, y de los cuáles, cuatro han sido totalmente identificados. El vídeo amenaza con seguir cometiendo atentados si España no retira las tropas de los “territorios musulmanes” (Iraq y Afganistán), en el plazo de una semana. El discurso y las amenazas empleados son similares a los empleados por el propio Ben Laden contra España en vídeos difundidos antes de que se produjera incluso la Cumbre de las Azores: la Yihad como una guerra para recuperar el imperio musulmán del que Al Andalus (el nombre de España durante la invasión musulmana) sería parte integrante. Ben Laden lanzaba este mensaje de reconquista cuando comenzaron las operaciones militares en Afganistán; posteriormente, en el primer aniversario del 11 S y poco después del atentado de las Torres gemelas aunque, en aquella ocasión, en boca de su número dos. En el vídeo encontrado en el piso de Leganés, uno de los terroristas que aparecía en las imágenes, concretamente Serhane Ben Abdelmajid, El Tunecino, amenazaba con “continuar nuestra Yihad hasta el martirio en la tierra de Tarek ben Ziyad” (caudillo que venció en 711 a Don Rodrigo en la batalla con la que comenzó la conquista de la Península por los musulmanes). Respecto a si la amenaza del terrorismo islámico en España es consecuencia directa de la entrada de España en la guerra de Irak -materializada en la Cumbre de las Azores-, las investigaciones indican que el atentado del 11 M en Madrid se venía preparando ya desde mucho antes, concretamente, desde finales de 2002 o principios de 2003. Fue entonces cuando uno de los terroristas inmolados en el piso de Leganés y coordinador del 11 M, Serhane Ben Abdelmajid, El Tunecino, “obsesionado” al parecer con atentar en España –según teletipo de la Agencia EFE-, solicitó a Amer Azizi Othman Al Andalusí -supuesto jefe de Al Qaeda en Europa, ahora huido- que le proporcionara a miembros del Grupo Islámico de Combatientes Marroquíes. Azizi, al parecer, dio visto bueno a los planes de El Tunecino siempre y cuando él se encargara de reclutar a su propio personal. Los miembros de GICM se encontraban, bien fichados, bien detenidos en Guantánamo. Tras obtener el respaldo de Al Qaeda, El Tunecino comenzó a reclutar a sus colaboradores y a buscar financiación para sus planes asesinos.





