LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Multado un periodista estadounidense por negarse a revelar sus fuentes
Por Alicia Almazán-Ruiz
1 min
Comunicación04-04-2004
En Estados Unidos, el secreto profesional enfrenta habitualmente a los medios de comunicación con la justicia. Primero fueron periodistas de la cadena televisiva CNN, trabajadores del New York Times y Los Ángeles Times, la agencia Associates Press, y ahora le ha tocado el turno al periodista de la televisión local WJAR-TV10 Jim Taricandi, que se ve obligado a pagar 1.000 dólares diarios (un equivalente de 800 euros) por no revelar las fuentes de su información.
El pasado 16 de marzo de 2004, el juez federal Ernesto C. Torres, de Providence, condenó al periodista Jim Taricandi a pagar una multa del 1.000 dólares por "desacato al tribunal de Rhode Island". La organización Reporteros Sin Fronteras ya ha lanzado sus primeras protestas y su secretario general, Robert Ménrad, declaró, en contra de la justicia estadounidense, que "el secreto profesional de un periodista, el derecho a no revelar sus fuentes, es la piedra angular de la libertad de prensa" y que "obligar a los periodistas a revelar sus fuentes equivale a cuestionar un fundamento del periodismo de investigación, tan necesario para la democracia". RSF ha pedido una apelación al tribunal de Torres, ya que "el periodista se negó a revelar al tribunal la identidad de la persona que le proporcionó un vídeo, realizado en el marco de una investigación secreta de la Oficina de Investigación Federal (FBI)". En ese vídeo aparecía Buddy Ciancy Jr., un ex alto funcionario de la alcaldía de Providence, aceptando un soborno de un miembro del FBI. Buddy fue condenado a cinco años de cárcel por corrupción. A pesar de que el juez Torres insiste en que Jim de a conocer sus fuentes, ya que "la necesidad de conocer la fuente del periodista prima sobre cualquier perjuicio que pudiera causarle a la libertad de circulación de la información", éste se opone a revelarla, puesto que, como él dice, se encuentra bajo el amparo de la enmienda de la Constitución que cuida la libertad de expresión. Por el momento, el abogado de Jim ya ha apelado la sanción de Torres y ha derogado la sanción dictada por el mismo, quedando de nuevo enfrentados la libertad del informador y el poder judicial.





