Optimismo en las previsiones económicas a pesar de la “incertidumbre” tras el 11-M
Por Gema Diego
2 min
Economía04-04-2004
La mayoría de los organismos económicos, tanto europeos como internacionales, se muestran convencidos de que el 2004 será un año de crecimiento. Con todo, las previsiones se reservan una cierta parcela de cautela tras los atentados terroristas del 11-M: “hasta ahora” no se ha dejado sentir su efecto. ¿Qué ocurrirá más adelante? “Incertidumbre”.
El Banco Central Europeo (BCE) no ha querido, de momento, tocar los tipos de interés, con lo que éstos se mantienen en el dos por ciento, su nivel más bajo desde 1946. El presidente de la entidad, Jean Claude Trichet, ha reconocido que existe una cierta “incertidumbre” a corto plazo en la zona euro, sobre todo por el riesgo que supone la actual “debilidad” del consumo. El consumo es, también, la piedra de toque que trae de cabeza al Banco de España y a la Comisión Europea (CE). Por un lado, el organismo español asegura que, probablemente, los resultados de explotación de las empresas aumentarán este año, siguiendo la progresión iniciada en el pasado. El Banco de España augura una “cierta reactivación” en la zona euro después de un período de “escaso dinamismo” en la actividad económica, aunque se cura en salud con el argumento de que “siguen existiendo dudas sobre los inciertos efectos que los atentados terroristas del 11 de marzo puedan tener en la confianza de los agentes”. Por otro lado, el comisario europeo de Economía, Pedro Solbes –que será el próximo ministro de Economía en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero-, ha señalado que hay que ser “muy prudentes” con las consecuencias del 11-M, porque los análisis sólo toman en cuenta la situación “hasta ahora”. La CE está muy preocupada por la debilidad de la demanda pero, según Solbes, la solución de este problema pasa “por decisiones difíciles en materia de reformas estructurales”. Solbes señala como culpables de la contracción del consumo a “la degradación de las finanzas públicas, el incremento del endeudamiento y la aplicación lenta de las reformas”. El único organismo que se atreve a obviar el 11-M en sus previsiones es el Fondo Monetario Internacional (FMI). La entidad calcula que España crecerá un 2,8 por ciento en el 2004 (dos décimas más de lo que reflejan los Presupuestos Generales del Estado del gabinete Aznar), y que la creación de empleo se incrementará en el mismo porcentaje. El FMI ha resaltado que el potencial de España para construir puestos de trabajo se ha revelado como “resistente y extraordinariamente rico” en medio del inmóvil contexto europeo.





