El Parlamento vasco pide la nulidad del último auto del TS para disolver SA
Por Noelia Hernández Martín
2 min
España15-10-2003
El laberinto jurídico en el que se han enzarzado el Parlamento autonómico vasco y el Tribunal Supremo (TS) ha retrocedido al punto de partida: el brazo político de ETA sigue presente en la cámara vasca.
El presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, está decidido a agotar todos los caminos jurídicos de la legislación española en aras de dar cobijo a los herederos de la ilegalizada Batasuna. Querellado por sus continuas artimañas, continua su camino para plantarse ante el Tribunal de Estrasburgo en su particular defensa de los derechos fundamentales. De esta forma, la Mesa del Parlamento vasco decidió el pasado miércoles pedir la nulidad del último auto del Tribunal Supremo, que anulaba cinco acuerdos de la Cámara vasca contrarios a la disolución del brazo político de ETA, Sozialista Abertzaleak (SA). El Parlamento vasco considera que el Alto Tribunal no es el órgano competente para adoptar esa decisión. Asimismo, los grupos parlamentarios que están en el ojo de mira de la justicia, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), Euskal Alkartasuna (EA) e Izquierda Unida (IU) presentaron en la cámara autonómica una propuesta en la que piden al Gobierno vasco que interponga varios recursos de inconstitucionalidad contra las normas legales impulsadas por el Gobierno central y que ponen "en peligro" los derechos fundamentales. El Gobierno vasco, paladín de la defensa de Batasuna y sus herederos, al igual que Atutxa y los suyos, ya ha actuado al respecto. Los partidos que sustentan el Gobierno vasco (PNV, ES e IU-EB) decidieron el pasado viernes presentar diversos recursos ante el Tribunal Constitucional, la última instancia judicial ante la que pueden recurrir los ciudadanos. El Ejecutivo autonómico quiere "defender los derechos fundamentales de los parlamentarios afectados", es decir, los derechos del brazo político de ETA. Para ello, y cumpliendo los deseos del Parlamento vasco, recurrirán el último auto del TS que anuló los cinco acuerdos que se aprobaron en la cámara vasca para imposibilitar la disolución de SA. Además, y siempre según el Gobierno vasco, su actuación irá dirigida a defender la "autonomía parlamentaria", ya que, según declaró Atutxa, el Parlamento autonómico se encuentra en una situación de "indefensión" frente a los autos del TS, al que acusa de "extralimitarse" en sus funciones.





