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CINE

Muere Leni Riefensthal, la mujer que filmó el nazismo

Por Eduardo IglesiasTiempo de lectura2 min
Espectáculos08-09-2003

A Riefensthal siempre le ha perseguido la polémica. Con cien años de vida, durante los últimos sesenta ha sido seguida con lupa. En los años 30 fue una de las mejores cineastas, como demostró con dos grandes documentales: El triunfo de la voluntad y Olimpia. Sin embargo, su propia obra ha sido su condena. Con ambas obras, especialmente la primera, hizo una clara propaganda a favor del régimen alemán.

En 1934 rodó una enorme convención nazi en Nuremberg, cuando ya el partido nazi estaba en el Gobierno. Con el inicio de la gran era del nazismo en Alemania se reunieron más de 300.000 personas en la ciudad para glorificar a sus líderes. Reifensthal recogió los discursos, las reuniones de masas, las organizaciones y toda la parafernalia alrededor. Su trabajo estaba pagado por el partido nazi, pro lo que tuvo a su alcance todos los medios materiales y toda la colaboración necesaria. Con ello montó El triunfo de la voluntad, el mejor documental de propaganda de la historia Su prestigio creció hasta el punto de que el Gobierno alemán, es decir, el ministro de propaganda Joseph Goebbles, le encargó un documental sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. El montaje final de Olimpia supera las tres horas, divididas en dos partes. La primera es una declaración de amor al cuerpo humano, con excelentes tomas de atletas que enlazan la Grecia clásica con la Alemania de 1936. La segunda es el equivalente a las actuales retransmisiones deportivas, pero con un acabado técnica bellísimo. Por estos dos trabajos Leni Riefensthal fue acusada tras la Segunda Guerra Mundial de apoyo al nazismo. La directora siempre se defendía alegando candidez y profesionalidad, al indicar que ella sólo trabajaba, sin ninguna implicación ideológica. Sus declaraciones nunca han dejado satisfechos a sus detractores, aunque tampoco pueden negar su talento absoluto como cineasta. Después de su retirada del cine en los 50 se dedicó a la fotografía, con un excelente ejemplo de antropología en sus series sobre la tribu nubia africana. En su centenario había estrenado un documental submarino rodado por ella misma. Antes de dedicarse a los documentales se había convertido en una actriz famosa en su país con películas del género de montaña, hasta el punto de que fue así como conoció a la cúpula nazi. Después se pasó a la dirección hasta culminar sus mejores obras.