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Bruselas insta a los estados a que avancen hacia el mercado único de la energía

Por Gema DiegoTiempo de lectura1 min
Economía31-08-2003

La ola de calor ha vuelto a recordar la necesidad de interconectar el mercado energético de la UE para hacer frente a incrementos de la demanda de electricidad. La Comisión Europea ha señalado que ya hay instrumentos y directivas que permiten luchar contra la escasez de energía en determinados períodos: sólo hay que ponerlos en práctica.

Francia ha tenido que echar mano de la energía nuclear para evitar cortes de suministro dentro de sus fronteras, a la vez que ha debido reducir a la mitad sus importaciones. La bajada en la producción alemana ha hecho caer los precios mayoristas y en algunos países la fuerte demanda ha obligado a llevar a cabo cortes aislados. Por eso, Bruselas ha llamado la atención para que se acelere todo lo posible el cumplimiento de las directivas comunitarias en materia de energía. Por ejemplo, en junio pasado se decidió la liberalización definitiva del mercado energético en la UE. Hay plazo hasta julio del 2007, pero la ola de calor –la peor en Europa desde 1947- ha puesto de manifiesto la necesidad de abrir el mercado cuanto antes. Ahora, las redes energéticas de los estados de la UE están interconectadas en un seis por ciento. El portavoz de la Comisión Europea, Erik Mammen, afirma que urge ampliar este porcentaje hasta el 10 por ciento. Esto permitiría afrontar incrementos repentinos de la demanda, como el que tuvo lugar en España durante la primera quincena de agosto. Los usuarios pidieron un 18 por ciento más de energía de la que estaban consumiendo, lo que elevó la demanda hasta cifras propias del invierno. La ola de calor también ha hecho reflexionar sobre el tipo de energía por el que se debe apostar en el futuro. La comisaria de Energía, Loyola de Palacio, opina que “sólo hay dos fuentes de energía significativamente inagotables que puedan dar respuesta a la enorme demanda de nuestra sociedad: la solar y la nuclear”. Pero decantarse por esta última opción conllevaría relajar las exigencias de protección del medio ambiente.