Sobre planes, referéndum y elecciones vascas
Por Raúl Romero Martín
2 min
España23-07-2003
El llamado Plan Ibarretxe, bajo la denominación de Estatuto Político de la Comunidad Libre Asociada de Euskadi, pretende crear una nueva entidad política con expresa derogación del Estatuto de Autonomía de Guernica (Ley Orgánica 3/1979, de 18 de diciembre). Con este texto, que el lehendakari pretende presentar al Parlamento Vasco el próximo mes de septiembre y que es desconocido incluso para los dirigentes del PNV.
El texto prevé en la disposición transitoria primera que “en el plazo de seis meses desde la entrada en vigor del presente Estatuto, la Comunidad Libre Asociada de Euskadi asumirá materialmente y comenzará a ejercer en plenitud todas las potestades, funciones y servicios sin excepción que le corresponden por su régimen de autogobierno”. En ese plazo de seis meses el Gobierno vasco y el del Estado establecerán los acuerdos “necesarios” y se adoptarán las medidas financieras. Pero se advierte que “la falta de acuerdo” con el Estado “no impedirá a la Comunidad Libre Asociada de Euskadi el ejercicio de las atribuciones o competencias asumidas, que las podrá ejercer con sus propios medios y recursos financieros”. La aprobación de este Estatuto se ajustará al procedimiento establecido en el artículo 69 del borrador del mismo. La iniciativa corresponderá “al Parlamento Vasco, a propuesta de una quinta parte de sus componentes, al Gobierno Vasco o las Cortes Generales del Estado Español”. Se prevé que el proyecto se apruebe por mayoría absoluta en la Cámara Legislativa vasca. Inmediatamente después se iniciaría “un proceso de negociación con el Gobierno Español para formalizar el pacto”, con la salvedad de que estas conversaciones no podrán superar los cinco meses de duración. El siguiente trámite sería el sometimiento del acuerdo a las Cortes Generales y, después, a un referéndum que convocaría el Gobierno Vasco. Pero si en los cinco meses previstos no se alcanzase un acuerdo entre ambas partes, el Gobierno vasco se reserva el derecho a someter unilateralmente a referéndum la propuesta inicialmente aprobada por el Parlamento Vasco. El calendario nacionalista La intención de Ibarretxe es la de intentar una reforma estatutaria en septiembre que dé pie a la consulta sobre su plan. Sometidos a la disciplina parlamentaria, Ibarretxe podría no tener éxito en su gestión, pero el PNV confía en arrancar a ETA un cese de la violencia para forzar una cierta presión social que convierta su proyecto de libre adhesión en un documento. Es decir, "superar el rechazo entre empresarios, comerciantes, intelectuales y agentes sociales de su plan al relacionarlo con una tregua que provocaría la misma distensión que en 1998, cuando aumentaron las expectativas de crecimiento electoral del PNV y de los propios radicales tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, en 1997, que supuso el momento más crítico para los nacionalistas en el País Vasco". De esa tregua pende, además, el calendario político que maneja Ibarretxe y que pasa por dos factores: o se puede convocar un referéndum o se adelantan las elecciones si finalmente ETA invalida el proceso.





