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Aznar y Zapatero cierran el paso al soberanismo de Ibarretxe

Por Raúl Romero MartínTiempo de lectura3 min
España25-07-2003

El Gobierno ha planteado al PSOE un frente común ante el plan Ibarretxe y a cualquier otra propuesta que consideren rupturista con el actual marco jurídico del Estado. El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, afirmó que nunca se han producido reformas "unilaterales" de dichas normas, conocidas como bloque de constitucionalidad, y señaló que lo idóneo es mantener esa pauta de conducta.

Tanto el Gobierno como el PSOE están convencidos de que el desafío de los nacionalistas vascos va a ser el principal asunto de la agenda política en otoño y acordaron reunirse ahora para coordinar la respuesta de los dos partidos de ámbito español y evitar improvisaciones si Ibarretxe lanza una ofensiva. En dicha reunión se constató que ambos partidos creen inaceptable el borrador de ley conocido como plan Ibarretxe, y se comprobó también la común disposición a evitar que las reivindicaciones soberanistas tomen cuerpo en otras comunidades, en especial en Cataluña. El PSOE estima, en todo caso, conveniente no confundir las iniciativas rupturistas con propuestas de desarrollo del autogobierno como las que defiende el candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Pasqual Maragall. El PSOE ha dado, en este sentido, garantías al Gobierno de que no va a ofrecer su respaldo a planteamiento rupturista alguno, ni en Cataluña ni en el País Vasco, y que el límite de la iniciativa socialista catalana no irá más allá de la reforma del Senado, con una intención integradora y de cooperación interterritorial. El vicepresidente Rajoy manifestó que "hay muchísimas coincidencias, muchas más que cuestiones sobre las que podamos discrepar" con el PSOE. Y de hecho -prosiguió- cuantas veces se ha tomado alguna iniciativa que afectase al título VIII de la Constitución, sobre la distribución territorial del poder, se ha actuado de común acuerdo "entre los dos grandes partidos" y con un respaldo "muy mayoritario en las Cámaras". Rajoy subrayó que "éste es un asunto muy difícil, con el que no se puede jugar, y en el que no se deben hacer planteamientos de carácter unilateral", porque afectan a cuestiones básicas para la convivencia. En todo caso, el Gobierno -dijo también- "tiene muy claras cuáles son sus obligaciones" para garantizarla. La estructura del Estado -sostuvo Rajoy- es producto de un trabajo político laborioso. Por ello, "lo justo y lo sensato es que no se adopten decisiones unilaterales, porque otros podían adoptar otro tipo de decisiones unilaterales con la misma legitimación". El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó a su vez que va a prestar su "total "colaboración al Gobierno con el objetivo de reforzar la cohesión territorial del país. Zapatero dijo con toda claridad que el PSOE "no apoyará ni aceptará" el plan soberanista propuesto por el lehendakari Ibarretxe. El líder socialista explicó que discrepa "totalmente" de los planteamientos de Ibarretxe, por entender que Euskadi no es ni debe ser un Estado. Por otro lado, Zapatero dijo que desde el PSOE se va a actuar para cerrar el paso a dicho plan. Zapatero dijo que el PSOE está, por tanto, dispuesto a un diálogo a fondo con el Gobierno para oponerse a un plan que, como el de Ibarretxe, los socialistas "no apoyamos y vamos a combatir". El PSOE está de acuerdo con el criterio expresado ayer por el vicepresidente Rajoy, en el sentido de que el citado plan "es un proyecto de ruptura y de segregación", y no de convivencia, que "resulta incompatible de principio a fin con el marco constitucional", porque no se trata de una actualización del autogobierno vasco, sino "una iniciativa de aislamiento".