COMUNIDAD DE MADRID
El PSOE no demuestra la corrupción del PP y Tamayo gana la batalla en la Comisión
Por Cristina Iglesias
2 min
España25-07-2003
La tan ansiada Comisión de Investigación de Tamayo y Sáez por parte de PSOE e IU ha tardado un mes y cuatro días en tener lugar. El partido socialista ha pasado este tiempo pidiendo una explicación al comportamiento de dos de sus diputados, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez –ahora formando el grupo mixto-, por no acudir a la sesión de investidura de Rafael Simancas como presidente de la Comunidad de Madrid.
Desde el 10 de junio, día en que se hubiera investido a Simancas en condiciones normales, el panorama político madrileño está colmado de acusaciones sobre tramas de corrupción y querellas entre los distintos partidos políticos. La Comisión comenzó el jueves por la mañana. Tamayo llegó a la Asamblea junto con su abogado y una caja repleta de papeles que, según el tránsfuga socialista, contenían una "información privilegiada". La duración de la intervención de Tamayo se había calculado en torno a un par de horas, hasta el medio día, para que por la tarde entrase a declarar Sáez. Pero los cálculos eran erróneos. La intervención de Tamayo se extendió a lo largo de la primera y segunda sesiones de la Comisión, por lo que el presidente de ésta, Francisco Granados, se vio obligado a aplazar el turno de Sáez hasta el lunes. Tamayo fue interrogado por los portavoces de PSOE, IU, y PP en varias ocasiones. La ronda de preguntas del portavoz socialista, Modesto Noya, se basó en la relación que Tamayo mantiene con algunos afiliados del PP, como José Esteban Verdes o Ricardo Romero de Tejada. Ante el intento frustrado de Noya de demostrar que Tamayo participó en una supuesta trama corrupta en la que estaría implicado el PP, el tránsfuga aclaró que únicamente mantiene una relación de amistad con estos populares, que desconocía su militancia política y que las llamadas en las que se fundamentaba la acusación de Noya lo demostraban. Tamayo, durante el interrogatorio del portavoz del PP, Antonio Beteta, afirmó que el motivo de su deserción del 10 de junio fue el deterioro de los valores socialistas en el seno de la Federación Socialista Madrileña (FSM). Acusó al PSOE de excederse en sus negociaciones con IU acerca del reparto de las competencias en Comunidad de Madrid tras las elecciones, las cuales quedarían repartidas en un 50 por ciento para cada partido. A esta denuncia se sumó la del conocimiento, por parte de los socialistas, de lo que ocurriría en la Sesión de Investidura. Eduardo Tamayo se iba engrandeciendo a lo largo del desarrollo de la Comisión. De esta manera, pasó de acusado a atacante. Fue un cambio que los socialistas no esperaban, al igual que tampoco esperaban no poder demostrar la corrupción que los populares hubieran ejercido sobre miembros del PSOE. La sesión del viernes terminó en insultos y abucheos por parte de IU y PSOE hacia el presidente de la Comisión, a la espera de la comparecencia de María Teresa Sáez el lunes.





