Los reductos de violencia no frenan el proceso de paz
Por Salva Martínez Más
1 min
Internacional13-07-2003
Los reductos de violencia que permanecen en Oriente Próximo, de momento, no han conseguido poner fin al alto el fuego decretado semanas atrás. Tanto los líderes israelíes como palestinos intentan que se mantenga la paz.
Israel dio un segundo paso para cumplir la tregua pero ha sido precisa la presión del Ejecutivo palestino y de militantes de la segunda intifada. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, vio la pasada semana que su interlocutor oficial, su homólogo palestino, Abu Mazen, dimitía de la cúpula del partido gubernamental palestino, Al Fatah, por las duras y continuas críticas que recibía al hacer concesiones a Israel sin que hubiera intercambio de equivalentes. Sharon también pudo darse cuenta de que no respetar una tregua que le exigía la liberación incondicional de todos los militantes presos de las facciones que firmaban la tregua, Hamás, Yihad islámica y las Brigadas de los mártires de Al Aqsa, le costaba la vida a dos israelíes en una comunidad agrícola a unos 30 kilómetros al noroeste de Tel-Aviv. Estas muertes se debieron al atentado suicida protagonizado por un miembro de Yihad Islámica. En la cinta de vídeo que graban los suicidas antes de morir matando, el palestino afirmaba que su acción pretendía ser una protesta por el “no” que Israel daba como respuesta al reclamo de dicha liberación incondicional. A pesar de este atentado y de otras muertes violentas, las partes en conflicto apuestan por mantener el alto el fuego e impulsar el proceso de paz a través de la Hoja de Ruta. La tregua de las facciones armadas de la intifada pedía el fin de las incursiones israelíes y la recuperación del control palestino de territorio de la ANP, ocupado militarmente por Israel. Esto Israel lo ha cumplido, pero la otra condición para que existiera la tregua es liberación de los presos: cuyo cumplimiento es más difícil, pero que Israel está dispuesto a hacer, aunque con condiciones.





