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ÁFRICA

Bush visita durante cinco días al continente africano

Por Eva Pozueco TurabiánTiempo de lectura1 min
Internacional13-07-2003

El avión Air Force One aterrizó el pasado martes en el aeropuerto internacional de Dakar. De él descendió el presidente George W. Bush, seguido del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, y de la asesora de nacional de Seguridad, Condoleezza Rice.

El trío recibió la bienvenida de Abdoulaye Wade, presidente de Senegal. Pocas personas más pudieron estrechar la mano del presidente de EE.UU. debido a las fuertes medidas de seguridad desplegadas. En el ambiente flotaba el recuerdo que dejaron las discrepancias y las diferencias de opiniones ante el ataque a Iraq. Primeramente, Bush aseguró que EE.UU. trabajará codo con codo junto a ECOWAS (Comunidad Económica de Estados de África Occidental) para conseguir restaurar la paz en Liberia, prácticamente destruida tras una guerra civil que ya dura 14 años. Las tropas estadounidenses podrían favorecer, según dijo Bush, conseguir un alto al fuego. Las palabras del presidente estadounidense también condenaron duramente la esclavitud que asoló durante un largo periodo de la historia de la humanidad las vidas de millones de africanos. Al entrevistarse con su homólogo sudafricano, Thabo Mbeki, Bush recalcó que Washington está dispuesto a echar una mano a Zimbabue para solventar la crisis económica de la región. También ambos presidentes se mostraron de acuerdo en la necesidad de potenciar Sudáfrica comercialmente, fomentando a la vez los lazos entre esta nación y EE.UU. Tras hablar del conflicto en Liberia y plantear algunas bases que podrían disparar el comercio, Bush quiso afrontar el problema del Sida. El presidente de EE.UU. abordó el tema de esta enfermedad en Botswana, donde más víctimas se cobra el VIH. Festus Mogae, presidente de este país, recibió la promesa estadounidense de ayudar en todo lo posible para erradicar una enfermedad.