AUTORRETRATO
Sotheby´s subasta el Rembradt perdido
Por Roberto González García
1 min
Cultura10-07-2003
Hace unos 350 años, Rembrandt tenía 28 años y pintó un autorretrato más. En él, aparecía en un fondo sobrio y con una gorra negra. Probablemente con la intención de hacerlo más vendible, se lo traspasó a un miembro de su taller para que lo retocara. El aprendiz lo transformó en un noble ruso con un complicado sombrero de aquel país, cadenas de oro y pendientes. Así permaneció el cuadro hasta los años 30, cuando se acometió la primera restauración. Aunque fue una actuación muy parcial, ya en esa época se empezó a atribuir el lienzo a Rembrandt.
A aquella restauración le siguieron otras 2, en los años 50 y en los 80. George Gordon, experto en arte de Sotheby's, afoirmó que: “Lo que más nos impresionó al examinarlo fue la calidad de la obra en la zona baja de la cara del retratado. Destacaba por encima del resto de la imagen de una forma que sugería con fuerza que se trataba de la obra de una mano diferente y superior”. Esta sospecha hizo que el Proyecto de Investigación Rembrandt se hiciera cargo del asunto. Tras un largo proceso que comprendió análisis con Rayos X, dendrología (el soporte de la pintura es roble del Báltico) y química, se decidió carecía de sentido conservar el cuadro en su estado, con parte de los aditamentos eliminados, así que en el año 2000 se inició una limpieza completa y sistemática. El Director del Proyecto de Investigación Rembrandt, Ernst van der Wetering, determinó que se trataba de un lienzo del maestro. Tras esa intensa restauración, la obra fue expuesta en la Casa Museo de Rembrandt en Amsterdam el pasado mes de marzo. Este descubrimiento se consideró excepcional, pues en la actualidad, y a pesar existir 80 autorretratos conocidos de Rembrandt, sólo tres de ellos permanecen en colecciones privadas. En la subasta de Sotheby´s, el cuadro alcanzó un precio de 7 millones de libras, que al cambio son diez millones de euros. El comprador no estaba en la sala, sino que hacía sus transacciones por teléfono. Se trataba de Steve Wynn, un millonario americano magnate de las salas de juego. En Las Vegas posee una galería donde exhibe su colección de arte, con obras de Picasso, Matisse, Renoir, Cézanne o Manet.





