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FÚTBOL

Un campeón brillante, pero venido a menos

Por David del OlmoTiempo de lectura2 min
Deportes28-05-2003

El Milán de Carlo Ancelotti recuperó la supremacía continental para el calcio y se la arrebató al fútbol español: el último título italiano había sido el del Juventus en 1996. Dos años antes, con el 4-0 de Atenas contra el Barcelona, el club milanés había logrado su último entorchado del, entonces bajo la batuta de Fabio Capello.

El Milán ha sido el único equipo italiano que ha apostado a lo largo de la temporada por el fútbol de toque, aunque sin abandonar, no obstante, el tradicional catenaccio conforme las circunstancias lo requirieron, avanzada la temporada. En la primera mitad de la competición el Milán asustó a sus rivales, venciendo holgadamente sus grupos y relajándose al final, contra rivales de la entidad del Real Madrid, el Bayern de Múnich -los dos últimos campeones-, el Borussia de Dortmund y el Deportivo de La Coruña. El primer grupo encuadró al conjunto de Silvio Berlusconi con el Lens, el Dépor y el Bayern. Los italianos se permitieron relajarse en los dos últimos partidos -cedieron dos derrotas contra el Lens y el Deportivo-, pues habían vencido los cuatro anteriores. En la segunda se enfrentó al Real Madrid, el Borussia de Dortmund y el Lokomotiv de Moscú. La historia se repitió: ganó los cuatro primeros y se olvidó de los otros dos, contra el Real Madrid y el Borussia, con los que perdió. El Ajax de Ámsterdam fue su rival en cuartos, y la fortuna se alió con los transalpinos: un error defensivo de los holandeses, menos expertos, les permitió llegar a semifinales. En el derbi lombardo contra el Ínter, dos empates en San Siro, por el valor doble del único gol que anotó Shevchenko, sirvieron para llegar a Old Trafford. Contra el Juventus debió sufrir hasta los penaltis, pero sumó su sexta Liga de Campeones: en las últimas cuatro ha estado presente el capitán Paolo Maldini: 1989, 1990, 1994 y 2003. Otro jugador que engorda su currículum es el holandés Clarence Seedorf, que logra su tercer título con tres equipos distintos: Real Madrid (1998), Ajax (1995) y Milán. Los porteros, el brasileño Dida y el italiano Abbiati, se han alternado en diferentes fases de la temporada. En defensa, Ancellotti ha confiado en la mezcla de experiencia y contundencia de Maldini, Alessandro, Costacurta, el croata Dario Simic y Alessandro Nesta, con los recambios habituales de los daneses Thomas Helveg y Martin Laursen, y el georgiano Kakha Kaladze. La calidad se concentra desde el centro del campo hacia arriba, mezclándola con la brega. Rui Costa, Seedorf y Andrrea Pirlo aportan la clase, y Gennaro Gattuso la fuerza. Massimo Ambrosini y Fernando Redondo representan los sustitutos ideales para los recuperadores y los creadores, respectivamente. En la delantera, el lujo: Rivaldo cada vez fue entrando menos en los planes del técnico; Filippo Inzaghi ha sido el segundo máximo goleador de la competición, con diez goles, aprovechando la referencia de su compañero Shevchenko, mientras que el danés Jon Dahl Tomasson se convirtió en una alternativa para las situaciones comprometidas y los partidos menos trascendentes.