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FÚTBOL

Un campeón joven y talentoso

Por Froilán MoraTiempo de lectura2 min
Deportes21-05-2003

El Oporto, quizá el equipo de más renombre de Portugal -junto con el Benfica- se proclamó, por primera vez en su historia, campeón de la copa de la UEFA. Este título supone su segundo gran título, tras haber logrado la Copa de Europa en 1987. El equipo portugués, dominador de su país en la última década, ha conseguido unir el talento y los buenos resultados.

Este equipo, representante de la mejor tradición de Portugal, aboga por el buen fútbol y por el toque. Mueven la pelota de un lado para otro, con paciencia, basando su juego en controlar el centro del campo y hacer llegar el balón a su gran estrella, el brasileño -nacionalizado portugués- Deco. Este jugador es un clásico 10, con una visión de juego e inteligencia prodigiosas. Además está dotado de una gran movilidad y de una forma física encomiable. Ya suena como posible fichaje de algún gran club europeo, como pueden el Barcelona o el Milán. El también brasileño Derlei fue la otra gran clave de la final. Este último, aunque dejara en Sevilla menos detalles de clase que su compañero, fue elegido mejor jugador de la final, pues llevaron su firma dos de los tres goles de su equipo: anduvo todo el partido buscando la pelota, se ofreció constantemente a sus compañeros y anduvo en todo momento con la portería en la cabeza. No falló. Además, en la segunda parte de la prórroga, tras 120 minutos disputados con una temperatura de 30 grados, fue el jugador que mejor aguantaba de los dos equipos. El Oporto es un equipo joven, y mucho tendrá que decir en Europa en los próximos años si consigue evitar una desbandada de todas estas estrellas, aunque no sólo vive de Derlei y Deco. También fueron muy destacados los papeles de Nuno Valente, un lateral con muy buenas maneras, que complementa la veteranía del central Jorge Costa, y del centrocampista ruso Dmitri Alenitchev, que atesora un muy buen dominio de balón. El talento está asegurado en la construcción del equipo con Costinha, que guarda las espaldas a una nómina de delanteros de plena garantía: el lituano Edgaras Jankauskas aporta contundencia rematadora, mientras que Capucho, Clayton y el joven Hélder Postiga -que no pudo jugar la final, sancionado- garantizan un buen rendimiento en ataque, en ningún caso reñido con la exquisitez técnica y el equilibrio táctico. Sin olvidar al ex portero del Barcelona, Vítor Baía, un jugador que pese a su irregularidad -le gusta lucirse, en ocasiones demasiado- está en un momento de total madurez en su carrera, tras haber superado varias lesiones. El guardameta consigue que su equipo esté tranquilo y se sienta con sus espaldas bien cubiertas; por si acaso, el ex jugador del Deportivo, Nuno, le cubre perfectamente las espaldas.