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LUCHA CONTRA EL CÁNCER

Mariano Barbacid, una vida dedicada a la investigación del cáncer

Por Patricia García SerranoTiempo de lectura2 min
Sociedad20-06-2001

Mariano Barbacid ha dedicado la mayor parte de su vida, desde que se licenció en bioquímicas por la Universidad Complutense de Madrid, a la investigación de los genes que producen el cáncer. Este científico español, después de trabajar más de veinte años en prestigiosas organizaciones estadounidenses, decidió regresar a España para dirigir el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y dar un empujón a la investigación del cáncer en el país que le vio nacer.

Barbacid ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en Estados Unidos, ya que con sólo 25 años recibió ofertas de seis centros de investigación americanos. En 1974, año en el que se doctoró, cruzó el Océano Atlántico para capitanear un grupo de investigación que pretendía explicar la inducción del crecimiento tumoral, en el Instituto Nacional del Cáncer de Bethesda (Maryland). En 1981, el científico español y sus colaboradores estadounidenses consiguieron identificar un oncogen celular en tumores de seres humanos, lo que venía a reafirmar las tesis de que los genes virales, también denominados oncogenes, podían codificar las proteínas que transformarían a una célula sana en tumoral. Dos años más tarde, el bioquímico español recibió el Premio Juan Carlos I y al año siguiente, en 1984, el de la Asociación Española contra el Cáncer. Durante sus más de veinte años de estancia en EE.UU., Mariano Barbacid trabajó en prestigiosas organizaciones, en las cuales cosechó muchos éxitos y se perfiló como uno de los precursores en la investigación de los genes que producen el cáncer. Pero, en el año 1998, Barbacid decidió regresar a España para llevar a cabo un proyecto sin precedentes en este país. En marzo de este mismo año, el científico presentó en Madrid el proyecto de creación del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. La iniciativa salió adelante, el Ejecutivo Popular decidió apoyar y financiar el proyecto. De este modo, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas inició su andadura y Barbacid se erigió como su director a propuesta del entonces ministro de Sanidad, Romay Becaría. Hoy día, este centro ha comenzado a cosechar éxitos en la investigación del cáncer. Su cabeza visible, el investigador Mariano Barbacid, junto con un equipo reducido pero "muy eficiente", ha creado sus propios oncochips, unos artilugios que permitirán establecer, en tres años, un diagnóstico genético personalizado de cada tumor.