Continúan las capturas de los colaboradores de Sadam Husein
Por Ángela González Rodríguez
2 min
Internacional11-05-2003
Ghazi Hamud al-Adib, alto funcionario del antiguo partido gobernante y el número 32 de la lista de los más buscados fue detenido apenas dos días después de que las tropas estadounidenses encontraran a la doctora Huda Saleh Ammash, número 53 y única mujer en la lista.
Las tropas aliadas continúan a la caza de los naipes más buscados. A cierre de esta edición, ya son 19 los exdirigentes iraquíes que han sido detenidos por el Ejército estadounidense. Desde que George W. Bush dio por finalizada la guerra en Iraq, los esfuerzos del Estado mayor de EE.UU. se concentran en localizar y detener a los colaboradores de Sadam Husein, pues, según las declaraciones de Bush, "se están persiguiendo y encontrando líderes del viejo régimen que tendrán que responsabilizarse de sus crímenes". Las últimas detenciones fueron las de Ghazi Hamud al-Adib, alto funcionario del antiguo partido gobernante y el número 32 de la lista de los más buscados y la de la doctora Huda Saleh Ammash, única mujer de dicha lista, en la que ocupaba el número 53. Aunque aún no se sabe con seguridad si Ghazi Hamud al-Adib, el dos de corazones en las cartas de la baraja se entregó o fue capturado por las tropas estadounidenses, el Comando Central de EE.UU. en Qatar confirmó el arresto de Hamud al-Adib. Apenas 48 horas antes, se produjo la detención de la doctora Ammash, más conocida por los funcionarios de inteligencia de EE.UU. como señora Ántrax. Ammash, de 49 años, es una de las pocas mujeres que pertenecía al círculo de allegados de Husein. Ambos detenidos eran dirigentes regionales del partido de Husein, Baaz, así como miembros de su círculo de colaboradores más cercanos. Con estas dos detenciones, ya son 19 los miembros del Gobierno de Sadam que han caído en manos de las tropas aliadas. Todavía no se sabe cuál será el trato que recibirán los detenidos, aunque según declaró un alto cargo estadounidense "hay un amplio consenso según el cual los crímenes contra el pueblo iraquí deben ser juzgados por la justicia iraquí". Quien aún permanece en paradero desconocido es Sadam Husein, así como los 1.000 millones de dólares que sacó del Banco Central Iraquí el 18 de marzo, esto es, dos días antes de comenzase la guerra. No obstante, George Mullinax, encargado de colaborar en la reconstrucción del sistema bancario iraquí y dirigente del Ministerio del Tesoro estadounidense, afirmó que una gran parte del dinero en efectivo fue recuperado pues alrededor de 650 millones de dólares fueron hallados por las fuerzas de la coalición en uno de los palacios de Sadam el mes pasado. Respecto al resto, no se sabe a ciencia cierta dónde puede estar, aunque se sospecha que los 1.000 millones de dólares robados por el hijo menor de Sadam Husein, Qusai, pudieron salir del país a través de Siria o de Jordania, según publicó el diario estadounidense The New York Times. Las investigaciones se centran en estos dos países por sus tradicionales lazos económicos con Iraq. Los intercambios económicos, especialmente el comercio de petróleo, suponen desde hace tiempo "amplias oportunidades" para el "desvío de fondos" por parte del presidente iraquí.





