TERRORISMO
Otegi sugiere una nueva tregua tras un triple golpe a ETA
Por Ana María Riaza
2 min
España06-04-2003
El dirigente de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegui, anunciaba la pasada semana una posible nueva tregua por parte de la banda terrorista ETA, en caso de que el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y la formación Eusko Alkartasuna (EA) planten cara al Gobierno. Un quiebro político muy similar al Pacto de Estella, que en 1998 daba lugar a la famosa "tregua-trampa".
Un período de tiempo suficiente para que ETA, que por 1998 se había desleído internamente con la desarticulación de la mayor parte de sus comandos, se rearme. Así se definía la tregua de ETA dos años más tarde del inicio del corto período de paz en el País Vasco. Del mismo modo, y en la misma semana en que la banda recibía hasta tres golpes en territorio francés y español, Otegi anunciaba el pasado viernes una posible nueva tregua con ETA, igualmente enmascarada con tintes políticos. Las operaciones antiterroristas, y que desvelan la inestabilidad de algunos de los sectores dentro de la banda armada, se llevaron a cabo en tres operaciones distintas. Por un lado, las investigaciones iniciadas tras la detención y posterior fuga del jefe del aparato militar Ibon Fernández, Susper, en Francia el pasado mes de diciembre, llevaban la pasada semana a la Policía Nacional hasta la detención de nueve presuntos miembros de la banda, acusados de pertenecer a los aparatos de captación e información de ETA. Las detenciones, que se llevaron a acabo en diferentes puntos del País Vasco y Navarra, se remataban con el ingreso en prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, de hasta cinco de los detenidos: Iratxe Yáñez -que según el auto había recabado información sobre el fundador de la plataforma ¡Basta Ya! así como de un sobrino del ex ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja-, Peru Aranburu -responsable de las organizaciones juveniles Jarrai y Ekin en distintos municipios vizcaínos-, Unai Dañobeitia -en cuyo domicilio se encontró documentación de hasta 19 personas relacionadas con la izquierda radical abertzale y que daban el perfil idóneo para ser captadas por la organización en un futuro inmediato-, Asier Bengoa -responsable del aparato de captación de miembros de ETA en Álava- y Agurtzane Izarza -compañera sentimental de este último, se aprovechaba de su trabajo de cuidado de ancianos para transferir a la banda los datos del hijo guardia civil de una de las mujeres a las que prestaba atención-. Por otro lado, la semana pasada se llevaron a cabo dos nuevas detenciones en suelo galo: Xangarin Rekondo Serrano, detenido cerca de Toulouse cuando acudía a una farmacia para ser atendido por una herida de bala en la pierna que se había provocado él mismo, y Aitor Cortázar García, presunto integrante del desarticulado comando Vizcaya, y que era detenido en Gradignac, a las afueras de Burdeos, en un control de tráfico rutinario.





