Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

LITERATURA

Juan Manuel de Prada gana el Premio Primavera de Novela

Por Eliane Hernández MontejoTiempo de lectura1 min
Cultura05-03-2003

“La ambición de darte a conocer la mantengo intacta. La principal virtud de un escritor es conservar intactos esos afanes de la juventud y yo me veo como aquel chico joven tan lejano y distinto de mí (porque yo entonces estaba delgado) que necesitaba sentirse escritor verdadero y no fantástico”, afirma Juan Manuel de Prada.

Tiene poco más de treinta años y ya ha ganado dos grandes premios literarios: el Planeta en 1997 con La tempestad, y el Premio Primavera de Novela, con la obra La vida invisible, el 4 de marzo de 2003. Y es que Juan Manuel de Prada asegura que “soy un concursante compulsivo. De jovencito me presentaba a cientos de premios y mi escuela literaria fueron los concursos. No he logrado librarme de ese veneno”. La vida invisible cuenta la historia de un joven escritor de éxito que antes de su boda hace un viaje desde Madrid a Chicago, una ciudad que vive todavía conmocionada por los atentados del 11 de septiembre en Nueva York. Aunque él no lo sabe, se trata de un viaje cambiará para siempre su vida. Según explica el propio autor, “el título de la novela, La vida invisible, ya es muy expresivo de que estoy intentado contar cosas de las que es muy difícil hablar porque son cosas que ocurren en la mente. Cosas que no dependen tanto de nuestros actos como del rescoldo que dejan en nuestro recuerdo”. El VII Premio Primavera de Novela 2003, dotado con 200.000 euros (33.277.200 pesetas), fue para esta obra que, en opinión del jurado, está llena de los fantasmas de Juan Manuel de Prada, está escrita con gran ambición y tiene a la como hilo conductor de todo el libro. Mientras que La otra ciudad, de Pablo Aranda Ruiz, fue la novela finalista del certamen. El jurado que falló el premio estuvo presidido por la académica y escritora Ana María Matute y compuesto por Antonio Soler, Ángel Basanta, Rafael González Cortés, adjunto al director general de Espasa, y Ramón Pernas, director de Ámbito Cultural.