PARÍS-DAKAR
Los españoles, a la espera de su oportunidad
Por La Semana.es
2 min
Deportes05-01-2003
Los pilotos españoles quieren desatar las hostilidades por la victoria en el Dakar en el desierto. Joan Roma y Marc Coma son los mejor situados en la clasificación de motos. En coches, Josep María Serviá deberá aprovechar la pugna entre los Mitsubishi y los Nissan para poder sacar tajada con alguna victoria de etapa.
Los moteros españoles desenterraron el hacha de guerra nada más aterrizar en Túnez. Nani Roma ganó la etapa en la revirada especial de 25 kilómetros que dio la bienvenida a los participantes en el Dakar. No obstante, el francés Richard Sainct (de KTM) mantiene el liderato, con 22 segundos de ventaja respecto de su compatriota Ciryl Desprès y 59 de Roma. Cuarto es el surafricano Alfie Cox y quinto el también español Marc Coma, por delante del italiano Fabrizio Meoni y de Esteve. En coches, la historia es bien distinta. El francés Stéphane Peterhansel, el surafricano Ginie de Villiers, el japonés Hiroshi Masuoka, el finlandés Ari Vatanen, el belga Gregoire de Mevius y el italiano Miki Biasion mantienen una cerrada lucha por el liderato, y todos ellos se encuentran en la general separados por menos de dos minutos. En la especial tunecina, Peterhansel se impuso al belga Mevius y al finlandés Vatanen. En su recorrido por tierras europeas, el Dakar comenzó el pasado día 1 en Marsella con un prólogo de un kilómetro, para dar espectáculo a los aficionados, y se detuvo luego en su ruta hacia el sur para disputar dos especiales en Castellón y Valencia. El barro y la niebla hicieron que los pilotos tuvieran que tomarse con precaución la disputa de estas etapas, más propicias para perder tiempo en la clasificación que para ganarlo. Así, las victorias se las repartieron, en motos, los franceses Richard Sainct –vencedor del Dakar en 2000 y 2001– y Ciryl Desprès, que se adjudicó dos parciales, mientras que en coches, los japoneses Kenjiro Shinozuka e Masuoka, así como con el galo Peterhansel, se hicieron con las victorias en Francia y España. El rally, una vez en terreno africano, avanzará hacia el sur: los participantes atravesarán primero Túnez para cruzar después las dunas del Sahara, siguiendo la frontera occidental de Libia. Las mayores dificultades para los pilotos llegarán en la séptima etapa, en la que no dispondrán de asistencias, y en la novena, en la que deberán aguzar su sentido de la orientación para completar el recorrido sin la ayuda del GPS –un sistema de situación por satélite–.





