GIRO DE ITALIA
La consagración de un gran escalador
Por Roberto J. Madrigal
2 min
Deportes10-06-2001
La tenacidad de Gilberto Simoni le ha reportado su primer triunfo en una gran Vuelta. La veteranía de Abraham Olano para no pagar sus limitaciones y el ímpetu de Unai Osa completan el podio de la ronda italiana del 2001.
Gilberto Simoni es uno de los ciclistas preferidos en Italia, no sólo por su carácter simpático y extrovertido, sino también porque está emparentado con otra de las grandes leyendas del país transalpino, Francesco Moser. Pero sobre todo, Simoni encandila a la afición porque no le preocupan las tácticas: aprovecha cualquier ocasión para dejarse ver en su terreno favorito, la montaña. Es un ciclista ambicioso, como demostró atacando en este Giro a pesar de ser el líder, con lo que ha contribuido a restañar la dignidad de una carrera salpicada por el escándalo y a realzar su nombre por encima del de grandes rivales, como Danilo di Luca, Dario Frigo, Stefano Garzelli o Ivan Gotti. El triunfo de Simoni no es una casualidad, a pesar de haberse visto beneficiado de los problemas de dopaje de su máximo rival, Dario Frigo. A punto de cumplir 30 años, Simoni se ha consagrado a la altura de los grandes escaladores de los últimos tiempos, como Marco Pantani o Roberto Heras. Lo ha conseguido con un gran esfuerzo y tenacidad: despuntó en aficionados, pero le costó seis años llegar a un equipo competitivo, el Lampre, después de pasar por equipos de segunda fila como el AKI, el M&G y el Cantina Tollo. Con el apoyo de un buen equipo, Simoni no ha tardado en alcanzar al podio del Giro de Italia; y desde que llegó a él, no se ha bajado: tercero en 1999 y 2000, sólo podía mejorar. y lo ha conseguido. Abraham Olano El segundo puesto le llega al de la ONCE por la fidelidad a sus virtudes: sabe sufrir y sabe mantener el ánimo incluso en los peores momentos. Por eso, a pesar de no haber ganado ninguna etapa, a pesar de haberse visto superado por Gimoni en la montaña -lo que era de prever- e incluso en la contrarreloj, Olano ha sido capaz de repetir podio en una prueba tan complicada como la italiana por experiencia, porque conoce sus limitaciones para evitarlas y ha sabido aprovechar sus virtudes, como su habilidad para las bajadas y para controlar a sus rivales directos. Unai Osa El guipuzcoano de iBanesto.com es otro de los exponentes de la nueva hornada de ciclistas españoles de gran proyección, y el abandono de Frigo no ha hecho sino premiar los méritos que había conseguido para alcanzar el podio. Osa es un corredor joven (25 años) de gran potencia física, pero también combativo y aventurero: él ha sido el gran animador del Giro, intentando la escapada siempre que tuvo ocasión. Por tanto, el tercer puesto refrenda la trayectoria ascendente de este corredor, que ya ganó en anteriores temporadas la Clásica de los Alpes o el Tour del Porvenir.





