EXPOSICION
ARCO 2018
Por Sofía Barrantes
1 min
Cultura26-02-2018
Dos pabellones de IFEMA, miles de personas y un gran laberinto embellecido por obras de arte. Cada galería es un mundo diferente. Los hombres y mujeres con gabardinas se acercan a preguntar. Hablan los encargados de las galerías con los interesados como si hablaran de personas. Al fin y al cabo el arte no es más que gente, vida enmarcada. Vida gráfica. Gente en lienzo. El arte no conoce nacionalidades, el arte es de aquellos que sienten. 29 países y miles de artistas de todas partes crean el futuro.
En ARCO se escucha música que sale de las obras de arte y acentos e idiomas distintos. La poesía no es capaz de quedarse en el pasado ni en el papel. En ARCO hay obras cuyo corazón son las letras, la rima, el verso. El arte lo abarca todo: la naturaleza, las palabras, las luces, los reflejos, los sonidos y a cada uno de los que asisten a ARCO.
En las obras hay técnicas mixtas, hay fotografía, óleo, acrílico y objetos. Pero también hay nostalgia, hay amor, hay crítica social, hay sentimientos... Por eso la gente se para a ver los cuadros por tanto tiempo. En ARCO hay un espacio con suelo verde, nombres de obras en amarillo y un hashtag que pone ‘futuro’. «El futuro no es lo que no ha pasado, sino lo que vamos a hacer».
Vanguardia, conceptualismo y internacionalización, son las palabras que resumen el espacio futuro de ARCO. Es curioso que el suelo sea verde, ojalá en el futuro hayan más suelos verdes y menos grises.





