Energía
La central nuclear de Garoña será cerrada definitivamente
Por Javier Álvarez Lago
2 min
Economía01-08-2017
La central nuclear de Garoña es la más antigua construida en España, tan solo superada por la ubicada en Almonacid de Zorita, que ya cerró en 2006. Garoña fue inaugurada en 1970. A este respecto, cabe destacar que las centrales nucleares tienen una vida útil de unos 40 años. Así, la falta de interés empresarial, los posibles riesgos de seguridad y la falta de apoyo político han obligado al Gobierno de Mariano Rajoy (quien dijo en 2009 que no la cerraría bajo su mandato) a anunciar su cierre definitivo.
El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha comparecido en rueda de prensa a día 1 de agosto de 2017 para anunciar esta decisión, prevista en el BOE ya en 2013. Según sus palabras, el principal motivo de que se haya decidido no renovar el permiso de explotación de esta central radica en el contexto de "clara oposición" política actual, lo que impide que exista la suficiente "certidumbre" como actuar con "normalidad", algo fundamental en este tipo de instalaciones. También ha tenido su importancia en la decisión la antigüedad de sus instalacciones y determinados problemas empresariales relacionados con esta cuestión.
Y es que cabe destacar que, si bien las centrales nucleares producen una energía relativamente "limpia" y "segura", un fallo en la seguridad de sus instalaciones o en el almacenamiento de sus residuos, como ha ocurrido en varias ocasiones a lo largo de la Historia, puede ser fatal. Pese a ello, no faltan las voces que se han alzado contra esta decisión. Así, desde la Junta de Castilla y León se ha afirmado que el cierre de Garoña es un "error histórico" que provocará graves impactos negativos en la región. Cabe recordar que en torno al 20% de la electricidad que produce España se consigue gracias a este método.
Sea como sea, Garoña ya había tenido varios problemas de seguridad, así como grupos ecologistas habían denunciado en varias ocasiones que su funcionamiento provocaba alteraciones graves en el ecosistema del río Ebro, de cuyas aguas se servía la central para refrigerar sus instalaciones. Asimismo, cabe destacar que el reactor de Garoña era idéntico al de Fukushima I que protagonizó el incidente nuclear más grave de la Historia tras el ocurrido en 1986 en Chernóbil. A este respecto cabe destacar que el mayor incidente nuclear en España ocurrió en 1989 en la central nuclear de Vandellós I, si bien el impacto fue infinitamente menor que el de los otros dos incidentes citados.
Quizá el colectivo que más ha celebrado esta decisión de cerrar Garoña es el de Greenpeace, que así lo lleva pidiendo desde 2003. En un comunicado aparecido en su página web, la ONG pide además "no conceder ninguna licencia de explotación más a los reactores nucleares operativos en España", un total de siete ubicados en cinco centrales. Y es que, según Greenpeace, aparte de que esta forma de energía no es ni segura ni limpia, España posee en la actualidad la capacidad de auto-abastecer su necesidad de energía completamente mediante energías renovables, algo que considera que no se produce debido a la falta de voluntad política.





