Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Terrorismo

Confirman la muerte de Abu Bakr al-Baghdadi, el líder de DAESH

Por Javier Álvarez LagoTiempo de lectura2 min
Internacional11-07-2017

Si bien el Observatorio Sirio de Derechos Humanos no ha especificado todavía cuando se habría producido su muerte, ni en que circunstancias, lo más probable es que esta se produjese el pasado 28 de mayo en la ciudad siria de Al-Raqa. Y es que, cuando tenía lugar en esta población una reunión de la cúpula militar del DAESH, el complejo que la albergaba fue bombardeado por Rusia, quien ya comunicó en su día que creía haber matado a al-Baghdadi, si bien no llegó a confirmar su muerte.

Asimismo, según la agencia de comunicación británica Reuters, que ha mantenido contactos con uno de los máximos responsables de SOHR, Rami Abdulrahman, incluso jerarcas importantes del grupo terrorista han confirmado la noticia. Por ello, pese a que son muchas las veces que se ha dado por muerto a al-Baghdadi, esta vez parece más que probable que sea verdad. Sin embargo, las autoridades oficiales de Irak y EEUU, por ejemplo, todavía no han querido confirmar estas declaraciones.

La muerte de su líder, de quien proclamara allá por 2014 el Estado Islámico convirtiendo así a la organización en una con afanes mundiales, es un gran golpe para el DAESH, que no deja de recibir malas noticias últimamente. Y es que esta confirmación se produce tan sólo un día después de que el ejercito irakí celebrase la reconquista de Mosul, la que había sido hasta la fecha la "capital" de esta organización y su emplazamiento más emblemático, así como el más importante en lo que a la narración histórica del grupo se refiere. A esto hay que sumarle que, sin lugar a dudas, la propia organización ha dejado de expandirse territorialmente, pues en este 2017 no ha dejado de perder territorio. Y esto, lógicamente, conlleva una disminución de sus ingresos, pues, especialmente, dificulta el contrabando de petróleo, su principal actividad de financiación junto al pillaje y otros métodos aún más infames.

Y es que, como aparece en mapas publicados por la OTAN, el DAESH mantenía bajo su poder unos 91.000 kilómetros cuadrados allá por principios de 2015. Dos años y medio después, con datos de finales de junio de 2017, el grupo controla tan sólo 36.200 kilómetros cuadrados, es decir, casi un tercio de lo que llegó a tener. Así, ha perdido ciudades tan importantes como Palmira, Faluya o la propia Mosul, si bien todavía conserva otras como la siria Al-Raqa (sin dudas la más importante que le queda, pese a que Rusia y EEUU, entre otros, luchan por quitársela en la actualidad) o la irakí Al-Qa'im.

Sin embargo, lo importante ahora es preguntarse que ocurrirá en el seno de la organización tras la muerte del líder, ni más ni menos que el “califa” de la misma, es decir, la máxima autoridad jerárquica y religiosa. Cabe destacar, a estos efectos, que DAESH posee un lugarteniente en Siria y otro en Irak, ambos ex-militares irakies durante el régimen de Sadam Husein. Por lo tanto, ¿cabe la posibilidad de que el grupo se divida en dos o más facciones? ¿Se dará una lucha por el vacío de poder que supone la caída de Al-Bagdadi o, por el contrario, la jerarquía se reunirá y elegirá a su sucesor mediante el democrático método de la shura? Todo es posible. Sea como sea, la muerte de al-Baghdadi afectará negativamente a la organización, pues fue él quien la convirtió en "algo más" que una simple filial de Al-Qaeda, así como uno de los principales impulsores de su método propagandístico.