CINE
Sitges se rinde ante el poder de Drácula
Por Héctor Llanos Martínez
2 min
Espectáculos13-10-2002
35 años hacen de Sitges un lugar donde el crédito y la autoridad amplían una mirada inicialmente fantástica hacia todos los espectros de lo poco convencional. Esta apertura es palpable en las diferentes secciones de las que consta el festival. La edición del 2002 terminó el 13 de octubre.
Gran Angular se creó en 1997 para dar cabida a opciones cinematográficas más allá del género fantástico y la animación. Bajo su arco se presentaron durante esta edición los últimos trabajos de Alex de la Iglesia y Woody Allen e interesantes propuestas. Roger Avary narra la existencia de Sean Bateman, hermano del American psycho de Bret Easton Ellis en The rules of attraction. xXx presenta el nuevo cine de acción y a su héroe, Vin Diesel. El premio Gran Angular fue otorgado a la española Cravan vs Cravan, la vida del poeta y boxeador Arthur Cravan vista a través de Isaki Lacuesta, director revelación de la muestra y por tanto premio Ciudadano Kane. Paco Plaza consiguió otro triunfo patrio con el premio Mèliés de plata al mejor largometraje de género fantástico europeo con El segundo nombre. El cine asiático constituye uno de los resortes del arte que busca Sitges. Por ello, la sección Orient Express destacó Agitator y Bad guy como sus títulos más estimables. Dentro de los apartados tradicionales Anima´t concedió la mención especial a The hungry squid, de John Weldon. Los galardones de la sección oficial Fantàstic no dejaron satisfecha a la crítica desplazada a la localidad catalana. Dracula: pages from a virgin´s diary es, según el jurado formado por los intérpretes Harry Knowles y Goya Toledo, entre otros, la mejor proyectada en Fantàstic. El canadiense Guy Maddin adaptó la versión escénica de Drácula, de Bram Stoker. La mejor dirección fue la del veterano David Cronenberg con Spider, bien recibida en Cannes y Toronto. Las interpretaciones laureadas fueron las del británico Jeremy Northam por Cypher y Angela Bettis, protagonista de la polémica May. Esta última también fue considerada como la poseedora del mejor guión, cuya autoría recae en su director Lucky McKee. También en la Sección Oficial Demonlover, del francés Olivier Assayas, tuvo que conformarse con el premio de la crítica José Luis Guarner. El productor Dino de Laurentiis era el único nombre con galardón asegurado, el premio honorífico del festival. Barbarella, la adaptación americana de King Kong, y las últimas apariciones de Hannibal Lecter en la pantalla -Red Dragon formaba parte de la sección Fantàstic de este año y cerraba el festival- establecen algunas de las razones de dicho honor. Retrospectivas, Seven Chances - siete proyecciones de títulos de nula distribución en España- y Brigadoon -un video-espacio alternativo del cine fantástico más radical y de culto- hacen de Sitges una opción imprescindible para las mentes inquietas.





