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Congreso

El Rey pide que haya diálogo y respeto entre los partidos

Fotografía El Rey recibe una larga ovación del Congreso tras su discurso de inicio de legislatura (©foto: La Moncloa)

El Rey recibe una larga ovación del Congreso tras su discurso de inicio de legislatura (©foto: La Moncloa)

Por Silvia Marin Martín Tiempo de lectura5 min
España17-11-2016

El Rey abría la XII legislatura en el Congreso de los Diputados. En el  discurso que ha dado Felipe VI ha tenido grandes consejos para que los parlamentarios reflexionen. En el discurso ha defendido "la regeneración de la vida pública" y ha pedido diálogo y "respeto a las instituciones democráticas y a la ley”. En uno de los puntos que ha sido más duro ha sido con el tema de la  corrupción, "Dignifiquemos la vida pública y prestigiemos las instituciones" ha dicho el monarca.

La mañana dejaba un gesto serio, la tensión se notaba en la atmosfera. El Rey entró en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados ante la ovación de casi toda la Cámara. Los diputados de Unidos Podemos, PNV y la antigua Covergéncia estuvieron levantados, pero no le aplaudieron. La Reina, que se encontraba a su lado, su cara mostraba un gesto grave. Felipe VI, en un reflexivo discurso, donde señalo los principales retos y problemas que le espera a la sociedad española, dio un toque de atención a los representantes de la soberanía nacional: "un diálogo permanente” dentro de acatar la Ley con el fin de “resolver los problemas de los ciudadanos”

El nuevo mapa político, un país unido en su pluralidad, la corrupción y  sobre todo que se pueda hablar y persistente fueron puntos en los que insistió el Rey en su discurso, no fue aplaudido por los diputados de Unidos Podemos, que siguieron sentados en sus asientos y atentos del móvil algunos de ellos. Felipe VI ha llegado al Congreso para oficiar su primera Apertura Solemne de una Legislatura. Los reyes no han perdido nunca el gesto serio, grave. El momento no era sencillo. Desde el entorno de la Casa Real existía un poco de intranquilidad por cómo se iban a manifestar algunos de los grupos parlamentarios. ERC y Bildu no han asistido al acto, Unidos Podemos, PNV y la antigua Convergéncia no aplaudieron sus palabras.

Felipe VI, responsable de que es la primera vez que en España hay un Congreso con cuatro partidos, pidió que hubiese diálogo y consenso, siempre dentro del marco de la Constitución y apoyada por las Leyes fue el principal objetivo que tuvo el discurso "Nuestro pluralismo político requiere de un diálogo permanente y de un debate siempre constructivo; reclama que la generosidad, la responsabilidad, el respeto y el entendimiento sean valores permanentes en la vida pública; demanda la voluntad y la capacidad de llegar a acuerdos, de lograr la mayor concentración en las cuestiones básicas; y necesita el compromiso de todos con el interés general para resolver los problemas de los ciudadanos", apelaba.  

El Rey estuvo arropado  en todo momento por sus hijas, Leonor y Sofía, Felipe VI ha pronunciado uno de sus discursos más destacados y de gran importancia, desde que se coronará en junio de 2014. Consecuente de todo el interés despertaba, la actual posición política y social, no ha rehuido ninguno de los difíciles desafíos a los que se enfrenta el país. Ha incluido importantes llamamientos a los diputados y senadores, presidentes autonómicos y representantes del Poder Judicial que se encontraban en la Cámara. El Rey les ha pedido a que se dignifique la vida pública y ennoblecer a las instituciones. "Que estemos, en fin, a la altura de la trascendencia y la seriedad de los retos que España tiene que afrontar", ha manifestad, poniendo la Corona como ejemplo de esa obligación. En su parlamento ha intentado que la sociedad y los cargos públicos se miren en un espejo, aconsejándoles de los efectos de la  nueva situación de bloqueo y falta de entendimiento: : "La obligación constitucional de convocar unas nuevas elecciones generales ante la falta de acuerdo para la investidura de un Presidente del Gobierno en la pasada legislatura, y la eventualidad de una nueva convocatoria electoral, generaron ciertamente inquietud y malestar en nuestra sociedad, desencanto y -por qué no decirlo- distanciamiento de nuestra vida política en muchos ciudadanos, y preocupación en nuestros socios y aliados".

Renovación democrática y corrupción, dos de los temas más presentes en el  mundo de la política actual y llamados a marcar la Legislatura, igualmente han tenido una importancia grandísima las palabras del Rey. "La regeneración de nuestra vida democrática es una gran conquista que no se agota en sí misma; requiere cuidado y atención para mantener su vitalidad; precisa dedicación y gran esfuerzo para su mejora y perfeccionamiento permanente". En el dictamen que ha dibujado desde la tribuna, ha indicado esta renovación como: "una cuestión de orden en el funcionamiento de nuestro Estado de Derecho, y antecedente necesario para poder recuperar la confianza de los ciudadanos".

Asimismo, llama a luchar contra la corrupción. La corrupción, es uno de los primordiales defectos de la sociedad y uno de las principales preocupaciones de los españoles, también preocupa al Monarca. Sobre todo por la fractura que este problema tiene entre la sociedad y las instituciones. Así lo ha comentado: “ la corrupción, que ha indignado a la opinión pública en todo nuestro país y que debe seguir siendo combatida con firmeza, tiene que llegar a ser un triste recuerdo de una lacra que hemos de vencer y superar".

Otro de los puntos que ha remarcado en el discurso ha sido la Constitución y el respeto que se ha de tener a la Ley, atisbando el problema que existe con Cataluña como protagonista, "La Constitución reconoció nuestra diversidad como una característica que define nuestra propia identidad, al proclamar su voluntad de proteger a todos los pueblos de España", ha dicho el Rey, para señalar "el camino del entendimiento en democracia, del respeto a los derechos y libertades de las personas; del reconocimiento, en fin, de nuestra pluralidad política y de nuestra diversidad territorial, lingüística y cultural".

"El respeto y observancia de la ley y de las decisiones de los Tribunales constituye una garantía esencial de la democracia; porque en un Estado de Derecho la primacía de la ley elimina la arbitrariedad de los poderes públicos", ha sido su mensaje ante un Congreso donde aún se recordaba la reciente manifestación en Barcelona de los independentistas para protestar contra la Justicia. "El diálogo dentro del respeto a la Ley es consustancial a la Democracia".

"La tarea no es fácil, nadie lo duda, pero en sus manos está. En nuestras manos está; en las de todos. Pongámonos a ello", ha sido la invitación de Felipe VI, que sólo ha relajado su gesto para interrumpir a Ana Pastor, presidenta del Congreso, ya que faltaba una frase más: "Declaro abierta la duodécima Legislatura".