Italia
Dos terremotos sacuden el centro de Italia
Por Silvia Marín Martín
2 min
Internacional27-10-2016
Dos fuertes temblores hacen que la población haya abandonado sus casas tanto por los daños como por el miedo a los temblores que se han producido durante la madrugada. Las localidades más afectadas por el terremoto son Camerino, Muccia, Visso, Ussita e Castelsantangelo sul Nera, en la región de las Marcas. Los alcaldes de estas zonas han advertido que las tiendas de campaña no pueden ser la solución por el mal tiempo y han pedido estudiar otras opciones.
Dos fuertes seísmos sacudieron el miércoles una amplia zona del centro de Italia, generando miedo entre los residentes de áreas afectadas por el mortal terremoto de agosto, pero los temblores no dejaron muertos. Los temblores, con dos horas de diferencia, causaron el colapso de varios edificios antiguos, incluyendo algunas iglesias rurales históricas que estaban vacías en ese momento.
Más de tres horas después del primer seísmo, el jefe del Protección Civil, Fabrizio Curcio, dijo que sólo una persona resultó levemente herida. El epicentro del primer seísmo fue en el pueblo de Visso, en la provincia de Macerata, una localidad a 174 kilómetros de Roma, en la región de las Marcas.
Muchas personas salieron de sus casas al notar el terremoto, que pudo sentirse claramente en esta capital y en ciudades como Perugia, Ancona, Florencia, Nápoles y Parma. En Roma, donde varios antiguos "palazzi" del centro histórico temblaron en forma impresionante, en algunos barrios hubo escenas de pánico.
El segundo seísmo de magnitud 6,0 fue registrado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) después de un movimiento de 5,4. Los epicentros se ubicaron cerca de la localidad de Castelsantangelo sul Nera en la región de Las Marcas, a una profundidad de unos 10 kilómetros. Todo indicaba que el daño no se asemejaba al causado por el terremoto de magnitud 6,2 que afectó Las Marcas, Lazio y Umbria el 24 de agosto, que devastó varios poblados y dejó cerca de 300 muertos.
Las imágenes que están llegando de la tragedia, mostraban nubes de polvo por el colapso de partes de edificios en algunas localidades. Enormes rocas, algunas del tamaño de automóviles, cayeron sobre la principal carretera del valle del río Nera que comunica a pueblos de las montañas. Ambos seísmos se sintieron hasta en la periferia de Nápoles, más de 250 kilómetros al sur del epicentro. En Roma cayó mampostería de algunos edificios.
La histórica iglesia rural del Siglo XV en San Salvatore in Campo, en la región de Umbria, colapsó y la mayoría de las precarias estructuras en Amatrice, el pueblo más afectado por el temblor de agosto, resultaron dañadas, pero no hubo heridos. El pueblo de Visso, en la provincia de Macerata, una localidad a 174 kilómetros de Roma.
Alessandro Amato, del Instituto Nacional de Geología y Vulcanología, indicó al diario La Repubblica que el seísmo "de algún modo está relacionado con el del 24 de agosto pasado en Amatrice, porque se encuentra en un área ya activa. Se trata probablemente de una nueva falla".
El 24 de agosto pasado otro fuerte terremoto devastó diversos pueblos de montaña del centro de Italia, entre los cuales Amatrice, localidad famosa por la salsa all'amatriciana. Ese seísmo provocó 290 muertos -entre los cuales muchísimos niños que estaban de vacaciones-, 5000 personas evacuadas y enorme destrucción. Tras producirse el terremoto, el alcalde de L'Aquila, Massimo Cialente, ha confirmado que en su territorio no se han producido daños sustanciales.





