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PREMIO NOBEL

Dylan recibe el Nobel de Literatura por las letras de su música

Por Tony LandroveTiempo de lectura3 min
Cultura14-10-2016

El mundo entero se sorprendió cuando el rumor se convirtió en realidad: Bob Dylan, el famoso cantante que revolucionó el rock en los años 60, ha sido galardonado con el premio Nobel de Literatura 2016, el cual se suma a una larga lista de reconocimientos entre los que se encuentran el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y el Pulitzer entre muchos otros.

El ‘trovador del siglo XX' marcó sin duda un antes y un después en el mundo de la música, rescatando de nuevo la poesía clásica y mezclándola con el arte moderno. Sara Danius, secretaria permanente de la Academia sueca, defendió la elección del cantante señalándolo como un gran poeta que ha seguido en constante evolución, sin estancarse, durante 54 años.

Sus letras inspiraron a multitud de grandes artistas que gracias a esta corriente, originada por Robert Allen Zimmerman (es decir, Bob Dylan), llegaron a ser lo que son hoy en día.

A menudo, quienes se sienten atraídos por la música de este genio, y deciden investigar un poco su pasado, se suelen preguntar si sería consciente del viaje que le esperaba a aquel chaval de veinte años que dejó atrás su ciudad natal (Minesota) para adentrarse en las calles de Nueva York armado únicamente con una gorra que poner en el suelo y su inseparable guitarra.

Influenciado por artistas como él, multitud de poemas y analizando, buscando siempre otro punto de vista de la sociedad, Dylan compuso sus primeras canciones y, puede que sin saberlo, o sin imaginar las consecuencias de sus actos, comenzó a cambiar para siempre el folk norteamericano.

Tras huir de su papel como representante del folk, pues lo consideraba un lastre, uno de sus primeros hitos fue cuando con su singel de seis minutos ‘Like a Rolling Stone’ consiguió superar la barrera territorial tras la que se encontraba por aquel entonces Estados Unidos, conquistar las listas de éxitos británicas y, al igual que con el folk, revolucionar los estándares de la música comercial. Los expertos tildan a esta canción (y a muchas otras de este autor) como una ‘epopeya musical’.

Las letras de Dylan tienen algo especial que activa al oyente, que lo atrapa desde el primer compás, desde la primera rima, y convierte al público en alguien activo. No deja que nadie sea neutral, te anima a tomar parte en aquello que la canción que en ese momento suene esté contando.

Allen Ginsberg, el famoso poeta americano, fue uno de los que con más tesón apoyaron en la Academia sueca la decisión de elegir a Bob Dylan como Nobel de Literatura, pues, afirma, que el estilo de escritura del cantante es estudiado en varias universidades y cuenta con varios ensayos de análisis muy respetables. Eso sí, se obvia el único libro que escribió

Dylan, su biografía, donde intentó simular en prosa poética a varios autores, entre los que se encuentran Ginsberg (parece ser que se lo tomó con humor) o Burroughs.

Por supuesto, que le otorguen al músico el Nobel de Literatura, justificado y respaldado por sus impresionantes rimas y los temas que (y cómo los) trata, no han faltado quienes han sacado a relucir en Internet sus comentarios irónicos y sarcasmos varios, como, por ejemplo, los que están apoyando la candidatura para el Nobel de Literatura de 2017 a los famosos compositores, poetas y músicos Joan Manuel Serrat y Sabina.

A pesar de todos los galardones, de toda la expectación que está generando, las legiones de fans que le persiguen a través de su interminable gira mundial, de remover cimientos sólidos y crear los suyos propios sobre los que otras personas han levantado sus propios imperios musicales, Dylan seguirá como siempre: huyendo de cánones y títulos, simplemente viviendo su música y con su épica e imperturbable sonrisa que lo acompaña desde sus primeros acordes.