Reino Unido
Reino Unido limitará el número de trabajadores extranjeros
Por Beatriz Alcántara Gil
2 min
Internacional05-10-2016
Amber Rudd, ministra del Interior de Reino Unido, ha anunciado este martes las nuevas medidas para trabajadores extranjeros en dicho país. Tras el Brexit, la nación británica ha decidido limitar la llegada de universitarios y trabajadores extranjeros. Reino Unido quiere frenar la inmigración de forma inmediata y no está dispuesto a esperar a su salida de la Unión Europea para conseguirlo.
El Gobierno conservador británico ha aprovechado el congreso anual del partido que finaliza este miércoles en Birmingham para ratificar su posición respecto a la inmigración con varias medidas. "Tenemos que asegurar que la gente que viene está llenando los vacíos en el mercado laboral, no asumiendo trabajos que podrían realizar los británicos", ha afirmado la ministra Rudd. El Gobierno quiere asegurarse de que los extranjeros no quitan puestos de trabajo a los locales y para ello quiere obligar a las empresas a crear listas de sus trabajadores extranjeros para controlar el número de empleados que proceden de fuera del país británico.
Los trabajadores extranjeros no son los únicos afectados por las nuevas medidas del Gobierno de Theresa May. Tras el Brexit, Reino Unido ha decidido también limitar la llegada de universitarios a los centros británicos realizando un endurecimiento de la política de visados para estudiantes. Además, el país pretende emplear 140 millones de libras en un "fondo de control de la migración". Este sistema de visados ya fue endurecido anteriormente, pero eso no logró que la inmigración del país descendiera. Las nuevas medidas, que se harán efectivas a partir de finales de este 2016, pretenden rebajar el número de inmigrantes de los 327.000 actuales hasta los 100.000.
El 23 de junio de 2016 tuvo lugar en Reino Unido el Referéndum sobre la Permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Esta consulta finalizó con el 51,9% de la población favor de la salida de la UE, hecho que no se producirá hasta 2017. La inmigración fue uno de los temas principales durante la campaña que precedió a este referéndum. Los defensores de la salida utilizaron la masiva llegada de extranjeros como una de las razones primordiales para salir de la Unión Europea.
Las reacciones antes las medidas anunciadas por el Gobierno de Theresa May no se han hecho esperar. Los empresarios y las universidades no han tardado en responder ante las palabras de la ministra Amber Rudd, mostrando su total oposición a los planes del Gobierno. "En tiempos en que necesitamos fuertes vínculos globales para acceder a nuevas oportunidades tras el referéndum, es vital que ofrezcamos una imagen de apertura" ha afirmado Josh Hardie, perteneciente a la patronal de la construcción británica (CBI). Las universidades han querido recordar al Gobierno el dinero que aportan los universitarios extranjeros, que influyen de forma directa en la economía del país creando cerca de 137.000 empleos.
Esta reacción por parte de los principales afectados por las medidas frente a la inmigración ha provocado la respuesta por parte de la ministra Rudd, que ha defendido que las empresas británicas también tienen la obligación de crear empleo local y ha desmentido rotundamente que las intenciones del Gobierno sean xenófobas. Rudd ha querido explicar sus anteriores declaraciones y ha especificado ante la BBC: "Tenemos que asegurarnos de que los trabajadores extranjeros vienen a cubrir el bache que nuestros trabajadores no pueden llenar".





