Debate de Investidura
Sánchez e Iglesias reiteran su "no" a Mariano Rajoy
Por Luis Lautenschlaeger Feijóo
5 min
España31-08-2016
Mariano Rajoy se queda sin apoyos. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, al igual que el resto de formaciones, excepto Ciudadanos y Coalición Canaria, han insistido en su negativa a apoyar al candidato del Partido Popular, a pesar de que esta decisión pudiera desembocar en la celebración de unas terceras elecciones. El socialista ha insistido en que su formación no se abstendrá "ante la corrupción y el recorte de derechos", mientras que el secretario general de Podemos le tendía la mano con el fin de buscar una alternativa de Gobierno.
Todo apunta a que España tendrá que celebrar unas terceras elecciones, si nada cambia, el próximo 25 de diciembre. Exceptuando Ciudadanos y Coalición Canaria, Mariano Rajoy no cuenta con apoyos suficientes para gobernar, algo que tan solo conseguiría con una abstención del Partido Socialista. En cambio, en la segunda jornada del debate de investidura celebrada este miércoles, Pedro Sánchez ha dejado claro que dirá "no" al popular, a pesar de las graves consecuencias que podría tener la celebración de unos nuevos comicios.
"El PSOE no se va a abstener ante la corrupción y el recorte de derechos. Usted no es de fiar. No le daremos un injustificable perdón", aseguraba el socialista, al mismo tiempo que insistía en que España "necesita un Gobierno", pero no "un mal Gobierno". Así, Sánchez ha recalcado que la nación necesita un Ejecutivo que persiga la corrupción, que crea en las instituciones públicas independientes y que recupere los derechos y libertades cercenados, algo que, según él, no ha hecho el Partido Popular durante los cuatro años de legislatura.
Del mismo modo, ha insistido en que España necesita una regeneración, algo inviable mientras el PP gobierne. "España necesita un Gobierno, sí, por eso votaremos en contra a la continuidad de su desgobierno, señor candidato. Permítame decírselo con sus propias palabras: El señor candidato, en lugar de intentar articular una mayoría suficiente, ha preferido no hacerlo por razones que nada tienen que ver con el Gobierno de España o los intereses de los españoles, sino exclusivamente con los planes particulares del señor candidato", afirmaba el socialista dirigiéndose directamente a Rajoy.
Además, desde el PSOE se ha vuelto a criticar que el popular siempre busque culpables, echando balones fuera sin tratar de hacer autocrítica. "Lo que pretende hacernos creer el señor candidato es que, si hoy España no tiene gobierno, si no se completa una mayoría, si él no es elegido presidente, será por culpa de todos los demás, que somos los malos", ironizaba.
"Su comportamiento reciente y lejano, su uso y abuso de las instituciones, sus mentiras de ayer y de hoy, sus políticas antisociales, su determinación en continuarlas, su no asunción de responsabilidades políticas ante los graves casos de corrupción que le afectan avalan nuestra absoluta desconfianza hacia usted, y por ello le decimos no", sentenciaba el secretario general del Partido Socialista.
Mientras, Rajoy aguantaba en silencio los golpes de Sánchez, consciente de que necesita, por lo menos, la abstención de su formación. "He venido a pedir su colaboración. Me obliga a tratarle con más deferencia a como lo hago habitualmente. Pero usted podría corresponderme. No abuse", respondía irónico el líder del Partido Popular.
De esta forma, el presidente en funciones ha reprochado al socialista su actitud, culpándole de la posible celebración de unas terceras elecciones, al mismo tiempo que insistía en su legitimidad para ser elegido presidente tras los resultados cosechados el pasado 26 de junio. "Si yo soy tan malo, ¿cuánto de malo es usted? ¿Pésimo? Hay una mayoría de españoles que no piensa de mí lo que usted piensa de mí", confesaba irónicamente. "Ya me ha quedado claro su no, y todas las partes de ese no. También he entendido el objetivo de su intervención. Quiere bloquear que haya Gobierno y tiene que justificarlo", declaraba el popular.
El otro gran crítico con el PP y su candidato ha sido Pablo Iglesias, quien ha centrado su discurso en el aspecto ideológico y ha atacado duramente a Rajoy. El representante de la formación morada ha dejado clara su negativa a votar a favor del presidente en funciones y se ha presentado como el verdadero "antagonista" del partido de Génova. Del mismo modo, ha reprochado al Partido Popular que sus fundadores fueran "ministros de una dictadura que obligaban a hacer el saludo romano".
"Usted es estupendo, a veces me gustaría ser como usted. ¿Es que todos los que no le gustan a usted son malos y todos sus correligionarios son buenos? Somos malos por razones genéticas o lo hemos ido adquiriendo a lo largo de la vida. ¿Es usted el único demócrata en España? ¿Soy yo demócrata? ¿Es usted el único honrado? Yo no le he reprochado que levante el puño, mientras no sea obligatorio", contestaba Rajoy a Iglesias, ante los aplausos de los miembros de su partido. "¿Qué le parece si después de 40 años de democracia miramos al futuro?", preguntaba el popular.
Cabe destacar, que Iglesias también ha tenido palabras duras para Albert Rivera, a quien ha calificado como la "marioneta gatopardiana de las élites". Por el contrario, ha alabado la actitud del Partido Socialista y su resistencia a la presión de Ciudadanos y el Partido Popular, tendiendo la mano a Pedro Sánchez para tratar de buscar una alternativa a Rajoy. "Comprendo que no es fácil, pero hoy le doy las gracias por no facilitar un gobierno del PP. Aunque sea difícil, estamos dispuestos a intentarlo", confesaba el de Podemos, en referencia a un posible pacto entre ambas formaciones.
Por último, Albert Rivera ha defendido ante el Congreso de los Diputados el pacto y las más de 150 reformas firmadas con el Partido Popular, a pesar de que ha admitido que su partido habría preferido "un candidato de consenso". Aun así, ha llamado al resto de formaciones a actuar responsablemente para evitar una situación catastrófica para el país. "En la vida y en política, sobre todo, no hay que escoger lo que uno quiere, lo que a uno le apetece o lo que es guay. Hay que escoger entre lo malo y lo menos malo", destacaba. Adicionalmente, ha llamado a Sánchez a "usar la potencia de los escaños del PSOE y Ciudadanos para legislar y hacer los cambios que necesita este país", dejando a un lado las diferencias y tratando de "unir los puntos".





