Latinoamérica
Colombia y las FARC, a un paso de la paz
Por Alexandra Campoamor
2 min
Internacional24-08-2016
Desde La Habana se ha alcanzado un acuerdo que desde hace muchos años reclama una sociedad que ha lastrado con miles de asesinados, 88.000 desapariciones forzadas, siete millones de desplazados, 88.000 secuestrados y otros miles de mutilados por las minas antipersonales. En las próximas semanas, el presidente Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño Echeverri, conocido como “Timochenko” firmarán en Colombia y de cara a la sociedad lo que se ha pactado.
En cuanto a la fecha de la firma, se estima que tenga lugar antes del 23 de septiembre. Lo que ya se sabe que es Santos y la insurgencia serán rodeados por representantes de los países que acompañaron estas complejas negociaciones (Chile, Noruega, Venezuela, Cuba) así como otros líderes internacionales. Una vez que se firme el acuerdo se publicará su contenido y remitirá al Senado. La ciudadanía deberá decidir en un plebiscito si está a favor o en contra de lo pactado. La consulta popular se realizaría la primera semana de octubre.
Las FARC deben viajar a Colombia para informar a sus tropas qué se ha discutido en el marco de la décima y última conferencia de esta organización como guerrilla. Cinco días después de la suscripción de los acuerdos, las unidades insurgentes deben comenzar a desplazarse a las zonas ya convenidas donde empieza el abandono de las armas que serán destruidas o recicladas por personal de Naciones Unidas. Con sus restos se levantarán tres monumentos en Bogotá, Cuba y la sede de la ONU en Nueva York.
La amnistía a los guerrilleros que no tienen delitos graves, las condiciones de la participación en política de los jefes de la guerrilla y el modo de reincorporación a la vida productiva y social, fueron algunos de los últimos temas abordados en la mesa de negociación en La Habana. El Gobierno le habría ofrecido a las FARC tres cupos en el Senado a disputarse en elecciones. La guerrilla pidió las bancas de los congresistas asesinados en los años 80, más cupos en concejos y asambleas. Uno de los pocos asuntos que faltan todavía definir el de la participación de los pueblos negros e indígenas en la implementación de los acuerdos.
Por otra parte, el expresidente Álvaro Uribe, antiguo adalid de la contrainsurgencia, decidió convocar a una “resistencia civil” que impuse el “no” a lo resuelto en La Habana. Si se impusiera el rechazo, han advertido diferentes personalidades, la amenaza de un nuevo ciclo violento estaría otra vez a las puertas de Colombia. “¿Es necesario explicar que la decisión por el 'sí' o por el 'no' tiene efectos mucho más allá de la coyuntura santismo versus uribismo?”, alertó en su editorial el diario El Espectador.





