Estados Unidos
Obama acelera el traslado de presos de Guantánamo
Por Luis Lautenschlaeger Feijóo
3 min
Internacional18-08-2016
Estados Unidos trasladó el pasado martes a Emiratos Árabes Unidos a 15 detenidos de la cárcel militar de Guantánamo, el mayor traspaso realizado desde que Barack Obama llegara a la Casa Blanca en el 2009. En cambio, en la prisión aún se encuentran 61 detenidos, lo que complica la promesa del líder estadounidense de cerrar esta cárcel antes de que termine su mandato. Por su parte, el Congreso rechaza transferir a EE UU a aquellos reos considerados demasiado peligrosos para ser liberados
Guantánamo continúa siendo una de las cuentas pendientes de Barack Obama. El presidente de los Estados Unidos ordenó el pasado martes el traslado a Emiratos Árabes Unidos de 15 detenidos de la cárcel militar, situada en Cuba y considera una de las prisiones de mayor seguridad. En cambio, dicha decisión del Gobierno, a pesar de suponer el mayor traspaso aprobado desde que Obama llegara a la Casa Blanca en 2009, choca con la promesa realizada hace seis años por el actual presidente, cuando aseguró que cerraría la cárcel antes de terminar su mandato.
Entre los enviados se encuentran 12 yemeníes y tres afganos, lo que reduce a 61 el número de reclusos en la prisión. Del total, una veintena de ellos ya han sido autorizados a salir, pero deben esperar a que un tercer país acepte acogerlos bajo un régimen inicial de libertad vigilada. El proceso de aprobación del traspaso requiere casi un mes de antelación, y comienza con el aviso del secretario de Defensa al Congreso de que la salida no supone una amenaza de seguridad.
Guantánamo fue abierta en el año 2002 por el Gobierno del entonces presidente del país George W. Bush, con el fin de que esta albergara, sorteando las salvaguardas internacionales, a sospechosos de terrorismo. Concretamente, comenzó a acoger a terroristas tras los atentados del 11 de septiembre, cuando el líder republicano puso en marcha la conocida como “Guerra contra el Terror”. Asimismo. la normativa internacional permite tener detenidos sin enjuiciar hasta que acaben las hostilidades, por lo que la imparable actividad yihadista podría mantenerles sin libertad de por vida.
El traslado, por su parte, se enmarca dentro de un impulso de la Administración Obama por transferir a los detenidos de países con inestabilidad política a países del Golfo Pérsico. Así, Estados Unidos ya envió a otros diez presos a Omán en enero y nueve a Arabia Saudí en abril. Cabe destacar, que en todos estos casos, se trata de detenidos de menor peligrosidad.
Cuando Obama tomó la presidencia en 2009, en la prisión había más de 242 detenidos, una cifra mucho mayor y que permite ver los esfuerzos del presidente por vaciar la prisión. En cambio, su principal escollo es la presencia en la misma de 40 presos que aún no tienen el permiso de libertad, puesto que son considerados demasiado peligrosos por el Congreso. Ante ello, Obama lleva proponiendo desde hace años el traslado de los mismos a una prisión en Estados Unidos, en pos de los derechos humanos y por motivos económicos.
Por el momento, habrá que esperar para ver si Obama acelera dicho proceso o si por el contrario no es capaz de cumplir su promesa antes del 9 de noviembre, día en el que se celebran nuevas elecciones presidenciales. Lo que está claro es que para ello necesitará contar con la colaboración de otros países, tales como Emiratos Árabes Unidos. "Estados Unidos está agradecido al gobierno de Emiratos Árabes Unidos por su gesto humanitario y su voluntad de apoyar los esfuerzos en curso de Estados Unidos para cerrar el centro de detención de Guantánamo", sentenciaba el Pentágono en un comunicado emitido el mismo martes.





