Infancia
Setenta millones de niños podrían morir en los próximos años
Por Luis Lautenschlaeger Feijóo
3 min
Sociedad28-06-2016
Los esfuerzos por combatir la desigualdad no son suficientes. Así, el informe anual “Estado Mundial de la Infancia”, hecho público este martes por Unicef, alerta de que en 2030 más de 70 millones de niños podrían perder la vida antes de llegar a los cinco años por causas evitables, 167 millones vivirían en la pobreza y 750 millones de niñas contraerían matrimonios prematuros y en contra de su voluntad. En cuanto a España, la pobreza va en aumento, mientras que cada vez son más los menores que abandonan la escuela.
El “Estado Mundial de la Infancia”, el informe anual presentado este martes por Unicef, prevé un futuro desolador para los más pequeños. Así, según el documento alrededor de 70 millones de niños menores de cinco años podrían perder la vida por causas evitables entre este año y el 2030, mientras que 167 millones vivirían en la pobreza y 750 millones de niñas se verían obligadas a contraer matrimonio.
A pesar de ello, , la agencia de la ONU ha destacado que se han conseguido importantes avances con respecto a la salvación de vidas de menores, así como a la hora de reducir la pobreza y lograr que estos asistan a la escuela. En cambio, el problema ha sido que estos progresos no se han llevado a cabo de una manera uniforme. De esta forma, las naciones más perjudicadas se encuentran en Asia meridional y en África subsahariana, siendo Paquistán, India, Nigeria, República Democrática del Congo y Etiopía los países con mayor pobreza infantil y desigualdad. “Las vidas de millones de niños se ven arruinadas por la simple razón del país, la comunidad, el género o las circunstancias en las que nacen. Antes de que respiren por primera vez, las opciones de vida de los niños pobres y excluidos a menudo se ven modeladas por las desigualdades”, lamentaba el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.
Este panorama se ve más claro a través de las cifras. Por ejemplo, los niños nacidos en el África subsahariana tienen 12 veces más posibilidades de morir antes de llegar a los cinco años que aquellos que lo hacen en países desarrollados. Por ello, UNICEF resalta la necesidad de reducir la brecha entre los países ricos y los más pobres como uno de los grandes retos del mundo actual.
Adicionalmente, otros de los principales problemas es la falta de educación, la cual desempeña “un papel único para poner fin a los ciclos intergeneracionales de desigualdad”. Según el informe, desde el 2011 ha aumentado el número de niños que no va la escuela, del mismo modo que se ha visto incrementada la proporción de los mismos que lo hacen pero durante su estancia en la misma no aprende ni a leer ni a escribir. Hay que añadir, que según el documento, por cada año adicional de educación que recibe un niño, su nivel de ingresos en la vida adulta se eleva un 10% y por cada año extra de escolarización que implementa un país, su tasa de pobreza cae un 9%.
Sin embargo, la educación también se ha visto estancada en los países industrializados, principalmente debido a la crisis. En España, la tasa de abandono escolar en 2015 fue del 20% , una cifra muy superior a la media de los países de la Unión Europea, que ronda el 11%. Asimismo, dicha tasa es superior en los niños que en las niñas. Cabe destacar que este país también ha batido un récord en cuanto a pobreza infantil, pasando del 30% en 2014 al 34,4% en 2015.
Por último, el informe destaca los riesgos que corren las niñas y hace especial hincapié en el preocupante número de matrimonios prematuros registrados durante la pasada campaña. Cada año, más de 15 millones de niñas son casadas antes de llegar a los 18 años, algo que también influye en los patrones de maternidad infantil, puesto que muchas de ellas no están preparadas para ser madres. Del mismo modo, dar a luz puede suponer un grave riesgo para ellas mismas, siendo esta la segunda causa de muerte de mujeres de entre 15 y 49 años.
Por lo tanto, si no se cambia el rumbo el futuro podría ser desolador. Por ello, desde Unicef insisten en alcanzar un pacto por la infancia y en la importancia de elaborar un plan para conseguir los objetivos de desarrollo sostenible. Solo con la cooperación de todas las naciones, gobiernos y personas se podrá mejorar la vida de millones de niños.





