Latinoamérica
Colombia y las FARC acuerdan el alto el fuego
Por Luis Lautenschlaeger Feijóo
3 min
Internacional23-06-2016
Momento histórico para los ciudadanos colombianos. Este viernes el presidente de la nación sudamericana, Juan Manuel Santos, y el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Rodrigo Londoño "Timochenko", han llegado a un acuerdo de alto el fuego, bilateral y definitivo. El acto para oficializar dicho proceso ha tenido lugar en La Habana y ha contado con la presencia de seis presidentes de la región y el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Importante paso para conseguir la paz en Colombia. El presidente del país, Juan Manuel Santos, y el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Rodrigo Londoño "Timochenko", han firmado este viernes un acuerdo de alto el fuego, bilateral y definitivo.
Este proceso supone un hito histórico para la nación, puesto que el conflicto entre el Estado y el grupo guerrillero ha durado más de 50 años, en los que ha dejado más de 200.000 fallecidos y 6,9 millones de desplazados internos. “Que este sea el último día de la guerra”, aclamaba el líder del grupo guerrillero. "Esto significa el fin de las FARC, para siempre", celebraba, por su parte, el máximo mandatario colombiano.
El acto ha tenido lugar en el salón de protocolo de “El Laguito”, lugar en el que ya se firmaron años atrás otros acuerdos del proceso de paz colombiano, que se inició a finales del año 2012. En él han estado presentes el presidente de Cuba y anfitrión del evento, Raúl Castro, y el canciller de Noruega, Borge Brande, como representante de los países garantes del fin del conflicto. A estos dos, hay que sumar la participación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el mandatario chileno, Michelle Bachelet. Adicionalmente, cabe destacar la asistencia, como invitado especial, del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y de los presidentes del Consejo de Seguridad, Francois Delattre, y de la Asamblea General de la ONU, Mogens Lykketoft.
Entre otras cosas, el acuerdo, conocido como “Fin del Conflicto”, supone el abandono de las armas, diversas garantías de seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales, así como la persecución de conductos criminales que amenacen la implementación de los pactos. En cambio, todos estos planes no entrarán plenamente en vigor hasta que se firme el acuerdo definitivo de paz, previsto para las próximas semanas. "El acuerdo final lo firmaremos en Colombia", recordaba Santos durante su discurso.
Entre otras medidas, se establece un plazo de 180 días para que la guerrilla deje a un lado las armas una vez se haya firmado el fin del conflicto. Así, el abandono de las mismas se producirá en tres etapas: un 30% de las mismas se entregarán en un plazo de 90 días desde la rubrica del acuerdo, otro 30% a los 120 días de la firma del mismo, y el 40% restante a los 180 días. Con el objetivo de controlar el perfecto desarrollo del proceso, contará con un grupo de observadores de paz de la Organización de Naciones Unidas, formado en su mayoría por miembros de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe. Adicionalmente, tal y como han acordado ambas partes, estas armas serán utilizadas para “la construcción de tres monumentos”.
Por otro lado, los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, serán concentrados en “22 zonas de transición y 8 campamentos” creados por el Gobierno. De esta forma podrán alojarse en estos mientras se ultiman los últimos detalles de su reincorporación a la vida civil. “Saldrán sin armas y de civil”, señala el documento.
La ONU ha mostrado su apoyo al fin del conflicto durante todo el acto. "He ofrecido la colaboración de la ONU para garantizar el éxito. Les insto encarecidamente a materializar estas esperanzas”, afirmaba Ban Ki-moon, quien ha insistido en su intención de estar presente hasta el fin del proceso. Asimismo, ha celebrado el acontecimiento, algo que también ha hecho Raúl Castro. "El proceso de paz no tiene vuelta atrás. La paz será la victoria de Colombia, pero también de toda América Latina", destacaba el mandatario cubano.
Ahora, los colombianos deberán esperar para ver si se da el paso definitivo y tanto el Gobierno como el grupo guerrillero firman el acuerdo que ponga fin a años de conflicto y devastación en el país latinoamericano. Sin duda alguna, un sueño para los habitantes del país.





