Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Cataluña

Dimite casi la mitad de la dirección de la CUP

Por Luis Lautenschlaeger FeijóoTiempo de lectura2 min
España17-06-2016

La CUP se rompe. Seis miembros del secretariado nacional del partido han dimitido este viernes por las "las actitudes sectarias y maquiavélicas" llevadas a cabo por la dirección, a la que acusan de haber influido deliberadamente en el proceso de investidura de Mas y en otras cuestiones relativas a los presupuestos. Ester Rocabayera, Guim Pros, Joel Jové, Omar Diatta, Roger Castellanos y Tomàs Sayés han sido las personas que han decidido abandonar, la mayoría de ellas pertenecientes a Poble Lliure, el sector más moderado de la formación.

Malas noticias para la CUP. Seis miembros del secretariado nacional del partido han presentado este viernes su dimisión por “discrepancias con la dirección”, según han informado a través de un comunicado. Tal y como han señalado en una dura carta, acusan a parte de este organismo de incumplir deliberadamente los estatutos, influyendo “en el proceso de decisión sobre la investidura de Mas y en la cuestión de los presupuestos"

Los dimisionarios son Joel Jové, diputado provincial en Lleida y concejal de Alfés, Tomàs Sayes, afiliado a la Coordinadora Obrera Sindical, Roger Castellanos, Omar Diatta, Guim Pros, ex concejal de Sant Cugat y Ester Rocabayera, militante de la izquierda independentista.

La mayoría de estas seis personas pertenecían a Poble Lliure, una de las dos organizaciones que integran la CUP. Sin duda, es la rama más moderada y la que más apoyó la investidura de Artur Mas y la posible negociación de presupuestos. En cambio, el problema se encuentra en la forma de actuar dentro del partido, incluyendo las decisiones relacionadas con ambos temas, donde según el escrito se apreciaron “actitudes sectarias y maquiavélicas”. “La batalla por obtener el control de la organización ha condicionado la mayoría de los debates. Se han apreciado disfunciones democráticas, el incumplimiento deliberado de los estatutos y la dificultad para que interviniera la militancia”, sentencia el comunicado.

Según el propio partido, desde hace meses ya se venía pensando renovar la cúpula del mismo. Así, aseguran que las seis personas que han demitido no participaron en la reunión celebrada el pasado lunes, en la que se habló sobre la necesidad del relevo. "Hubo ausencias significativas, entre ellas la de los seis dimisionarios", confirma el secretariado en un comunicado. Del mismo modo, desde la dirección se ha defendido que todos los acuerdos han sido tomados de forma “democrática”.

A pesar de que esta noticia ha supuesto un duro golpe para la CUP, la tensión entre el sector que más apoyó el acuerdo con Junts pel Sí y entre aquellos que abogan por que el partido mantenga intacta su línea ideológica, era más que palpable. Así, desde Poble Lliure ya se había destacado la necesidad de tener más en cuenta la voz de los diputados y de que las resoluciones clave se acordaran a través de un referéndum. “Necesitamos un cambio real del funcionamiento”, confiesan los firmantes.

El principal problema ha sido lo que los seis ex miembros del secretariado consideran una “perdida de identidad”. De esta forma consideran que la CUP se ha centrado en determinados decisiones que le han alejado de la verdadera función del partido, que pasa por buscar la aceleración del proceso independentista. “No podemos continuar siendo partícipes ni legitimando el máximo órgano ejecutivo de la candidatura. Solo así podremos recuperar la dignidad y la credibilidad de la organización” sentencian, al mismo tiempo que defienden la necesidad de un “cambio de rumbo urgente”.