Caso Nóos
Continúan las acusaciones en torno a la Infanta Cristina
Por Alexandra Campoamor
2 min
España16-06-2016
La abogada que representa al sindicato Manos Limpias en el juicio del caso Nóos, Virginia López Negrete, ha centrado su declaración en la Infanta Cristina, quien según afirma, estando al frente de la empresa Aizoon, que comparte al 50% con Iñaki Urdangarin y a través de la que éste había defraudado a Hacienda, "sabía y supo muy bien lo que hacía desde el primer momento". El sindicato Manos Limpias ha pedido para la exduquesa de Palma ocho años de prisión, al considerarla cooperadora necesaria de dos delitos fiscales.
A través de López Negrete, Manos Limpias ha alegado que lo que el matrimonio pretendía era crear una sociedad instrumental a través de la cual Urdangarín generaba beneficios de las rentas de que cobró a través de Aizoon, si bien la Infanta también se aprovechó de este fraude en calidad de copartícipe, plenamente consciente de las acciones de su marido. "No sólo participó sino que se benefició de forma consciente, y lo mantuvo en el tiempo", ha afirmado la letrada.
La misma también ha aludido a la "cualificación reforzada" de la exduquesa de Palma, señalando que en virtud de su "altísima preparación, formada como una infanta que es, el conocimiento se le presume." Recordó también la posición de la Infanta como una "alta funcionaria de la tercera entidad bancaria más importante del país", lo que resultaría injustificable su "desconocimiento" de los movimientos entre una entidad y otra. Para la abogada, estas pruebas contra la Infanta "ponen en evidencia el conocimiento en todo lo que hace y lo que firma". "Los hechos son tozudos por sí mismos", aseveró.
López Negrete ha señalado a la empresa Aizoon, la cual fue fundada en 2003 por la pareja, cono un instrumento para su "afán de abusar del fisco", canalizando los ingresos que él hubiese percibido de entidades privadas. La estafa se producía mediante la contratación de trabajadores falsos para simular la actividad de Aizoon, así como "mantener las apariencias frente al fisco". Asimismo, la Infanta habría sido "un freno" y un "escudo fiscal" ante la posibilidad de que fuese inspeccionada. La abogada ha vuelto a recalcar el conocimiento que tenía ella de las actividades de su marido, asegurando que entre los dos "tenían una comunicación muy fluida" y ambos estaban al tando de los negocios del otro.
Aizoon, según Manos Limpias, sería "la caja común del matrimonio" puesto que en ella se cargaban los gastos personales de ambos. "Multitud de facturas constan en la causa al respecto. El matrimonio vivía de la pantalla de Aizoon. Comuniones, celebraciones, viajes a Africa y Brasil, adquisiciones en la pinacoteca, compras de botas en Nueva York... y de esto era consciente la Infanta", insistió la abogada del sindicato. Ha señalado que la exduquesa tenía en su poder su propia tarjeta de crédito a nombre de Aizoon, un procedimiento según la abogada "habitual cuando lo que se pretende obtener los mayores beneficios fiscales".





