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Religión

El Papa critica las dificultades para terminar con el hambre

Por Luis Lautenschlaeger FeijóoTiempo de lectura3 min
Sociedad13-06-2016

Mensaje contundente del Papá Francisco. El Sumo Pontífice ha intervenido este lunes ante los miembros del Programa Mundial de Alimentos, donde ha aprovechado para criticar con dureza la facilidad con la que circulan las armas por el mundo, mientras las ayudas y los planes de desarrollo para erradicar el hambre se ven obstaculizados por “incomprensibles decisiones políticas, por sesgadas visiones ideológicas o por infranqueables barreras aduaneras”.

El Papa Francisco ha intervenido este lunes ante la asamblea del Programa Mundial de Alimentos, donde ha criticado los obstáculos políticos y económicos con los que se topan las ayudas y planes de desarrollo en la lucha contra el hambre. En contraposición, ha destacado la facilidad y la libertad con la que circulan las armas por el mundo.

El Programa Mundial de Alimentos fue creado por la Organización de las Naciones Unidas, con el fin de ayudar y mandar alimentos a zonas de guerra y catástrofe. De esta forma, el Sumo Pontífice visitaba dicho organismo coincidiendo con la inauguración de la sesión anual de su junta directiva y acompañado por la presidenta de la Asamblea, la embajadora Stephanie Hochstetter Skinner-Klée. Así, ha querido comenzar su discurso destacando su importante labor y recordando a los empleados fallecidos mientras ayudaban en estos conflictos o desastres naturales. Así, los calificó como “mártires”, palabra de origen griego que significa testigo. “Ellos lo han sido de la generosidad”, añadía el Santo Padre.

Después ha proseguido con el mensaje más importante de su discurso. El Papá Francisco ha criticado duramente las dificultades con las que se encuentran las labores humanitarias, algo que no sucede con las armas. “Es un extraño y paradójico fenómeno. Mientras las ayudas y los planes de desarrollo se ven obstaculizados por intrincadas e incomprensibles decisiones políticas, por sesgadas visiones ideológicas o por infranqueables barreras aduaneras, las armas no", recriminaba el Sumo Pontífice.

Del mismo modo quiso hacer un llamamiento a todas las personas, cada vez más acostumbradas a las tragedias e inmunes a ellas. “En tantas imágenes vemos el dolor pero no lo tocamos; sentimos el llanto pero no lo consolamos; vemos la sed pero no la saciamos. De esta manera muchas vidas se vuelven parte de una noticia que en poco tiempo será cambiada por otra”, añadía. Por lo tanto, según el Papa Francisco podemos caer en el error de ver esta clase de problemas como algo natural. "Dejémoslo claro, la falta de alimentos no es algo natural, no es un dato ni obvio, ni evidente", sentenciaba.

Adicionalmente, resaltó que en muchas ocasiones el hambre se debe a una “mercantilización” de los alimentos y a una mala distribución de los recursos. En definitiva, destacó que el consumismo nos ha llevado “acostumbrarnos a lo superfluo y al desperdicio cotidiano de la comida”. "Nos hará bien recordar que el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre”

Por último, ha hecho especial hincapié en la importancia de “identificar vías y modos” para afrontar esta problemática y con el objetivo de que sean verdaderos vehículos de “solidaridad y compartición con los más necesitados”. Por ello ha destacado la importancia de “desburocratizar todo aquello que impide que los planes de ayuda humanitaria cumplan sus objetivos” y ha animado a los miembros del PMA a continuar con su “papel fundamental”. “Necesitamos verdaderos héroes capaces de abrir caminos, tender puentes, agilizar trámites que pongan el acento en el rostro del que sufre”, aseguraba el Santo Padre.