EE.UU.
De primera dama a candidata para la Casa Blanca
Por Selene Pisabarro
3 min
Internacional09-06-2016
Barack Obama ha brindado su apoyo a Hillary Clinton en un vídeo de tres minutos que ha colgado la Casa Blanca. Sin embargo, el espaldarazo ha tardado debido a que antes el presidente norteamericano se ha reunido con el otro candidato, Bernie Sanders, senador por Vermount pero que perdió frente a Clinton, que se llevó 3,6 millones de votos más que éste. Aun así, Obama da el pistoletazo de salida a la campaña presidencial del próximo noviembre.
Clinton y Obama darán un mitin el próximo miércoles en Wisconsin, un Estado clave que siempre ha votado en su mayoría a los demócratas pero que ahora está seduciendo el candidato republicano Donald Trump. A pesar de este gesto, Obama no matiza del todo su apoyo a Clinton, de la que dice que está deseando empezar la campaña con ella.
Precisamente, ambos ya se vieron las caras en el 2007, cuando ambos presentaron su candidatura para el partido demócrata. Finalmente fue el primero quien se llevó la victoria y pudo presentarse como aspirante a presidente del Gobierno de EE.UU. Sin embargo, Obama la propuso como secretaria de Estado durante su legislatura, a pesar de que luego se vió envuelta en las críticas ante errores como el ataque a la embajada de Bengasi en 2012, donde murieron tres personas y se cuestionó la seguridad del lugar.
Hillary ganó fama por su papel como primera dama y esposa del ex presidente Bill Clinton entre 1992 y 2000, cuando llegó a alcanzar el 67% de popularidad. En el año 1991 fue elegida como la mejor abogada por la revista National Law Journal, pero durante su tarea como primera dama compaginó este papel con el de líder comprometida con sus causas. Una vez fuera de la Casa Blanca, en el año 2000 fue elegida senadora por Nueva York, lo que la convertía en la primera mujer que lo hacía en ese Estado y, a la vez, en la primera esposa de un presidente que elegida para un cargo público.
En el caso de que gane las elecciones -para lo que existe una alta probabilidad, según muchos analistas-, será una de las presidentas con más edad que ocupe el despacho oval, junto con Reagan. No es extraño que Hillary siga la carrera presidencial de su marido Bill ya que antiguamente era habitual que las mujeres ocuparan el puesto de su marido en el Congreso y el Senado en el caso de que éste falleciera o abandonase. Se casó con el ex mandatario en 1975 después de haberse conocido en la Universidad de Yale y quien fue su mejor aliada durante sus años en política. Ambos tienen una hija, Chelsea, de 36 años y una nieta, Charlotte, de dos años. Además, ha escrito dos libros, “Historia viva”, en 2004, y “Decisiones difíciles”, en 2015.
Para ella, la carrera hacia la presidencia supone un desafío pero también un sueño que todas las chicas pueden alcanzar, tal y como ya proclamó en un tuit hace unos días. Así, recordó que la lucha de las mujeres por conseguir la igualdad frente a los hombres obtiene sus frutos y quien se lo proponga puede conseguirlo. Es más, durante su proclamación en Brooklyn como candidata demócrata a la Casa Blanca afirmó que se trata de “un hito” y que “ya no hay límites para nadie”.
En esta línea, se posiciona en el centro de los demócratas aunque defiende el papel de las mujeres, el aumento del salario mínimo, la regularización de los inmigrantes indocumentados, las nuevas medidas fiscales que apoyan los sectores más desfavorecidos o la asistencia social. Son propuestas progresistas aunque se contradicen con su apoyo a Bush hace doce años en la guerra de Irak o los apoyos hacia el Gobierno israelí.





