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Cataluña

La CUP deja sin apoyos al Govern catalán

Por Alexandra CampoamorTiempo de lectura3 min
España08-06-2016

La CUP, el partido socio de Junts pel Sí en el Gobierno catalán, ha echado abajo los presupuestos que había previsto el partido del President Carles Puigdemont, dejando en una situación delicada al ejecutivo autonómico. Sin más apoyos, el Gobierno se plantea todos los escenarios, incluido el del avance electoral en el caso de que ningún proyecto de Presupuestos salga adelante, advirtiendo a los anticapitalistas que su decisión "tendrá consecuencias graves".

Tras tres horas de deliberación, los diputados y miembros del consejo directivo de los anticapitalistas de la CUP han acordado ratificar el veto a las cuentas que se debaten este miércoles en el Parlament. De este modo se rompe su pacto con el partido gobrenante, Junts pel Sí, tras meses de tensión entre ambas formaciones. Pese a las advertencias del ejecutivo de Puigdemont, los anticapitalistas no se han echado atrás y han sostenido que esa decisión "no es responsabilidad suya" y que su objetivo es seguir trabajando por la independencia y unos presupuestos más sociales para 2017.

   La votación en la Cámara catalana finalizó con 29 votos a favor de la enmienda, 26 en contra y tres abstenciones. El veto por parte de la CUP ha irritado a Convergència, tras semanas de presiones y negociaciones para que los anticapitalistas levantasen su negativa a los presupuestos del Gobierno. Albert Botran, uno de los integrantes considerados más moderados de la CUP, defendió a su partido ante las acusaciones de haber dado un golpe al proceso secesionista alegando que este fin de semana hubo negociaciones con Junts pel Sí, pero que la negativa de éstos y de una parte de Convergència a concederles nuevas "cesiones" acabó por frustrar su acercamiento. Aunque el martes por la noche la CUP aún no estaba dispuesta a dar su brazo a torcer, Junts pel Sí sacó adelante el proyecto de Presupuestos pese a no haber cerrado el pacto con antelación.

   Antes de la reunión, el Gobierno catalán habría intentado convencer a los anticapitalistas, alegando que sus presupuestos serían "los más sociales en la historia de la Generalitat" y que el veto del mismo perjudicaría "a las personas más vulnerables de nuestro país", según declaró el Consejero de Salud, Toni Comín. El titular de Sanidad también señalósobre los a la CUP como los responsables de mantener prorrogados los Presupuestos de 2015.

   A pesar de las advertencias del Gobierno, que ya apuntan a un adelanto electoral, la CUP no da por agotada la legislatura y, en todo caso, no se hace responsable de ese desenlace. “Siempre hemos dicho que la legislatura nos se acababa. No depende de nosotros. Hay que seguir avanzando con la ruptura del Estado”, declaró Reguant, quien señaló que su formación responde a la declaración rupturista del 9-N pero no con las políticas de recortes.

   El mandato de Puigdemont se enfrenta ahora a una situación incierta, al encontrarse sin apoyos para seguir gobernando. Su rechazo a cambiar el proyecto de Presupuestos en favor de la CUP dificulta su permanencia en el Gobierno y la estabilidad del mismo, y pone en duda un futuro pacto con los anticapitalistas en el caso de convocar unas nuevas elecciones, tras el incumplimiento de el que mantenían con ellos desde enero. La portavoz de Junts pel Sí, Neus Munté, afirmó que el escenario de los Presupuestos bloqueados “requeriría de una reflexión que replantee cuestiones de primer orden”. Más allá de ahí, el Govern prefiere guardar silencio mientras la CUP decidirá en los próximos días si mantendrá su apoyo al Gobierno o si romperá definitivamente su pacto con él.