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Latinoamérica

Keiko Fujimori, cerca de la derrota en Perú

Por Luis Lautenschlaeger FeijóoTiempo de lectura3 min
Internacional06-06-2016

Keiko Fujimori podría fracasar de nuevo en las elecciones peruanas. El líder de Peruanos por el Kambio conseguiría hacerse con el 50,32%, de los votos y se impondría así a la hija del que fuera líder del país entre 1990 y 2000. A pesar de que partía como principal favorita, el antifujimorismo y el apoyo masivo de la izquierda a Pedro Pablo Kucynski, podrían alejarla de una victoria que parecía casi segura.

Sorpresa en las elecciones presidenciales en Perú.  Con casi la totalidad de los votos escrutados, la principal favorita Keiko Fujimori perdería los comicios. La victoria recaería sobre el liberal y líder de Peruanos por el Kambio, Pedro Pablo Kucynski.

Según los últimos datos publicados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Kucynsk conseguiría el 50,32%, frente al 49,68% de la líder de Fuerza Popular. De está forma, la ventaja es mínima, y habrá que esperar al final del recuento para conocer el ganador definitivo. Sin embargo, la posible derrota de Fujimori iría en contra de todas las estadísticas previas y daría la sorpresa en el país sudamericano.

En la primera vuelta, Keiko consiguió una victoria abultada, con casi el 40% de los votos, imponiéndose ante su actual rival y a la candidata del Frente Amplio, Veronika Mendoza. En cambio, y dado que ninguno de ellos consiguió el 50% de los sufragios, ha sido necesaria la celebración de esta segunda vuelta. Sin embargo, en esta ocasión solo se enfrentaban los dos primeros.

El representante de Peruanos por el Kambio tiene un claro perfil conservador, y ya participó activamente en la política como primer ministro y titular de Economía y Finanzas durante el Gobierno de Alejandro Toledo y responsable de Minas y Energía con Fernando Belaúnde. Además, se presentó a las elecciones en 2011, donde al igual que Fujimori fracasó. Principalmente, su política gira en torno a la economía, prometiendo crear más de tres millones de empleos en cinco años. En esta ocasión, y uno de los factores que ha provocado el ascenso de su popularidad, ha sido la introducción de medidas sociales, tales como el aumento de la renta vital mínima y la búsqueda de la igualdad de los peruanos.

En cuanto a Keiko Fujimori, su principal problema ha sido su dificultad para separarse de la política de su padre, quien presidió de una forma totalitaria el país entre 1990 y 2000 y se encuentra actualmente en prisión por delitos de corrupción. Haciendo del populismo una de las bases de su campaña, ha tratado de centrarse en el público más pobre, inseguro y desprotegido en el país. De esta forma, hasta hace unas semanas, todo apuntaba a que conseguiría superar por más de siete puntos al PPK. Por el contrario, el apoyo de la izquierda a Kucynsk, el antifujimorismo y los recientes  escándalos que afectaron a su partido, cuando su secretario general tuvo que dejar el primer plano por una investigación de la agencia antidrogas de Estados Unidos, parecen haberle pasado factura.

En caso de que la victoria de Kuczynski se confirme, este se verá obligado a buscar consensos en un Congreso de mayoría absoluta fujimorista, puesto que  73 de los 130 representantes pertenecen a Fuerza Popular, mientras que el conservador tan solo cuenta con 18 legisladores. “Somos conciliadores. A pesar de los que nos dicen vamos a poder gobernar Perú hacia un horizonte brillante y mejor. Vamos a conversar con todos. No más pullas ni enfrentamientos", aseguraba el candidato de Peruanos por el Kambio cuando era preguntado por esa minoría.

Por su parte, Fujimori se niega a aceptar el posible fracaso y confía en imponerse a su rival cuando lleguen los votos del interior. "Es un voto ajustado, pero vemos la vitalidad de la democracia de nuestro país. Las cifras que vemos en la televisión nos muestran un empate técnico. Vamos a esperar con prudencia, toda la noche llegarán los votos de las regiones y el voto rural del Perú profundo. Por eso estamos optimistas. Hoy hemos dicho no queremos odio, queremos unidad y reconciliación. Estamos contentos rumbo a la victoria", sentenciaba.