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Religión

El Papa podría dar más relevancia a la mujer en la Iglesia

Por Luis Lautenschlaeger FeijóoTiempo de lectura3 min
Sociedad13-05-2016

El Papa quiere renovar la Iglesia Católica, y uno de sus objetivos es cambiar el papel de la mujer dentro de la misma. El Sumo Pontífice quiere que esta tenga un mayor protagonismo, por lo que este jueves anunció ante más de 900 superioras de institutos religiosos femeninos, su intención de crear una comisión para estudiar la posibilidad de que estas puedan acceder al diaconado permanente. A pesar de ser un grado inferior al sacerdocio, les permitiría administrar el bautismo, distribuir la eucaristía o celebrar el matrimonio.

El papel de la mujer dentro de la Iglesia Católica podría cambiar. Según comunicó el pasado jueves el Papa Francisco en una audiencia celebrada en el vaticano con más de 900 superioras de institutos religiosos, su idea es instaurar una comisión para el estudio del diaconado femenino. 

Esta idea llegó tras las preguntas de varias de las superioras.“¿Por qué la Iglesia excluye a las mujeres como diáconos?”, cuestionaba una de ellas. “¿Por qué no constituye una comisión oficial que estudie esa posibilidad?”, replicaba otra. De esta forma, el líder religioso, lejos de evitar responder,  se mostró conforme con la propuesta y aseguró que podría llevarse a cabo. “Sería un bien para la Iglesia aclarar este punto. Estoy de acuerdo. Hablaré para hacer algo por el estilo. Acepto la propuesta. Será útil para mí tener una comisión que lo aclare bien”, aseguraba.

La mujer se apoya en el papel que tenían en la Iglesia de los primeros siglos. Por aquel entonces, llevaban a cabo una gran cantidad de funciones y servicios e incluso ayudaban a los sacerdotes con el bautismo. En cambio, se desconoce si esa “asistencia diaconal” conllevaba recibir el sacramento tal y como se conoce hoy en día. “¿Tenían ordenación o no?, ¿cuál era el papel de la diaconisa en aquel tiempo?”, preguntaba Francisco a las allí presentes.

Los diáconos, por lo tanto, llevan existiendo desde los comienzos de la Iglesia e incluso aparecen en el Nuevo Testamento, en la epístola da los filipenses. En cambio, y a pesar de la importancia de estos a lo largo de la historia de la religión católica, Concilio Vaticano II situó al diaconado en el grado inferior de la jerarquía, por debajo del sacerdocio, y lo reservó únicamente para los católicos masculinos. Así, según el “Lumen gentium”, una de las Constituciones dogmáticas sobre la iglesia del Concilio Vaticano II, el diácono puede “administrar solemnemente el bautismo, reservar y distribuir la eucaristía, asistir al matrimonio y bendecirlo en nombre de la Iglesia, llevar el viático a los moribundos, leer la Sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y oración de los fieles, administrar los sacramentales, presidir el rito de los funerales y sepultura”.

Por lo tanto, esta idea del Papa Francisco deja ver su intención de renovar la Iglesia y evolucionar, abriendo un claro debate sobre las bases “anticuadas” de la misma. Lo que está claro es que para él el rol de la mujer debe cambiar a mejor, algo que ya dejó ver el pasado 29 de julio de 2013, tan solo cuatro meses después del comienzo de su Pontificado, durante el viaje de regreso de Río de Janeiro.  “Sobre la participación de las mujeres en la Iglesia no nos podemos limitar a las mujeres monaguillo, a la presidenta de Cáritas, a la catequista… Tiene que haber algo más, hay que hacer una profunda teología de la mujer, destacó el Sumo Pontífice. 

En cambio, y a pesar de este interés por cambiar la jerarquía de la Iglesia, la ordenación de las mujeres se considera un imposible en la actualidad, por lo que la posibilidad de acceder al sacerdocio es nula, aunque para el Papa Francisco la importancia de las mismas puede ser aún mucho mayor que la de los curas o sacerdotes. “La Iglesia ha hablado y dice no. Lo dijo Juan Pablo II, pero con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada. Pero sobre esto quiero decirles algo. La Virgen María era más importante que los apóstoles y que los obispos y que los diáconos y los sacerdotes. La mujer en la Iglesia es más importante que los obispos y que los curas. ¿Cómo? Esto es lo que debemos tratar de explicitar mejor. Creo que falta una explicitación teológica sobre esto”, sentenciaba el máximo representante católico en el mismo viaje a Brasil.